miércoles, 15 de mayo de 2013

Mujeres payadoras.


 


En las culturas orales de todos los tiempos, la facultad de expresarse a través de versos improvisados ha sido altamente estimada.
En el medioevo europeo la casta juglaresco-trovadoresca accedió a los salones reales, feudales y curiales alcanzando un gran prestigio .

En el desarrollo de este arte casi exclusivamente cultivado por varones, la presencia de la mujer está escasamente documentada a través de los tiempos y en las diversas geografías donde se lo ha practicado.
La improvisación es común a todos los pueblos del mundo. No hay lugar en la Tierra en donde no haya existido la improvisación por la sencilla razón de que la palabra fue el primer vehículo de comunicación
En el Rio de la Plata, los acontecimientos políticos y guerreros  determinaron un flujo y reflujo de ejércitos y emigrados que  propició el intercambio de expresiones poético-musicales, usadas para entretener momentos de ocio.
Las guitarras, las melodías europeas aclimatadas y los tesoros del cancionero y el romanero hispánicos, fueron herramienta y materia prima para un canto que –gestado en el siglo XVIII- nació con la patria: el canto del payador.
Este rebrote americano de la juglaría encarnó, desde entonces, su condición de heraldo de la libertad, la independencia y la unidad latinoamericana. Se convirtió en cronista, difusor y comentarista de las ideas emancipadoras. Su índole trashumante hizo que peregrinara difundiendo la noticia menuda (a la que la historia grande no dio cabida en sus páginas) consignándola en la memoria popular.
 En ese contexto aparece lo que posteriormente se llamó la payada. Son las poesías que el payador  canta como si estuviera recitando, acompañado de una guitarra.
 La payada se caracteriza por tratar temas en forma improvisada sobre determinados tópicos entre dos o más payadores generando lo que se llama un contrapunto.
El Payador nació en el campo. El gaucho era analfabeto y necesitaba expresar su realidad en un canto, ya que no podía escribirlo ni aprenderlo de los libros. Entonces lo improvisó.
 La décima, creada por el español Vicente Espinel hace cuatro siglos, fue tomada por los payadores como medida fundamental de sus improvisaciones artísticas. A esas décimas, el gran Gabino Ezeiza, en el siglo  XIX le incorpora el ritmo de milonga, y allí se selló una modalidad fundamental en esta expresión artística
El Día del Payador,  se celebra en la Argentina el 23 de julio, como recordatorio de una histórica payada entre el argentino Gabino Ezeiza y el uruguayo Juan de Nava. Entre los payadores más más reconocidos,  se encuentra, también, José Curbello.
En tiempos lejanos habrían incursionado en payadas de contrapunto, mujeres  como Aída Reyna o Ruperta Fernández. Pero no ha sido rescatada ni siquiera alguna cuarteta de ellas, por lo que no se tiene real registro.
En cambio, hoy, las  payadoras mujeres, pueden hacer de esta vocación una profesión. La payadora puede payar desde un lugar de mujer, de madre. La mujer como payadora le imprime un dejo de ternura, de amor a este arte, le pone un sello diferente.

La primera payadora, conocida en Argentina,  fue Marta Suint, oriunda de Sarandí, Avellaneda. Comenzó como cantante folklórica en diferentes emisiones de radio donde desarrolló  sus improvisaciones. Trabajó en teatros y perteneció a la compañía del  maestro Osvaldo Pugliese, compartiendo escenarios con diferentes payadores. También ha recorrido diversos países donde es muy reconocida, Australia, México, España, ha actuado  con Tomasita Quiala, la más grande improvisadora de Cuba, en la Plaza de la Revolución. Marta tiene un perfil progresista, una de sus intervenciones al respecto son, en sus continuas visitas a Puerto Rico, pedir por la liberación de la Isla de Vieques usurpada por la marina norteamericana para pruebas nucleares. Realiza también actuaciones solidarias, en cárceles y hospitales. Marta también participa en Uruguay, en donde se realizan encuentros con  los payadores rioplatenses más reconocidos.

Liliana Salvat, oriunda de Colón, Entre  Rios, actualmente
vive en la Ciudad de  Chajarí, en la misma provincia . Comenzó su carrera junto a su esposo también payador, aunque,éste, ya no se dedica a este arte. Ha grabado junto a Marta Suint, payadas que realizan homenajes al Holocausto y reconocimientos a nuestros aborígenes.
Liliana Salvat expresa:  “El payador no tiene que ser un especialista, pero debe conocer de muchos temas, ya que eso da base a la improvisación y al canto  con fundamento”. Advierte que los payadores no son cantores,  si no personas que improvisan poesía sobre diferentes temas, generalmente actuales, y acompañan esas décimas con la guitarra y una melodía”.

 Otra payadora reconocida es Susana Repetto, oriunda de  Dolores, Pcia de Buenos Aires, docente jubilada.  Desde niña se mostró con condiciones para la improvisación, pero por largo tiempo de su vida no se dedicó a ello.  En la actualidad, y con un hijo payador también recorre los festivales de nuestro país y Uruguay, recitando sus payadas.
Frecuenta audiciones tradicionalistas, tiene tres libros publicados, diez discos, conduce programas de radio, fomentando la difusión del arte de la improvisación y la payada.
Susana realiza  contrapuntos, incluso con humor aborda distintos temas, pero siempre, haciendo docencia y dejando un mensaje  constructivo.
 Participó en una misa en verso con once payadores, constituyendo  una nueva  forma de acercarse a Dios por medio de la guitarra y el canto.

Estas payadoras y algunas otras, argentinas y uruguayas, confrontan frecuentemente entre sí y con sus colegas varones, infundiendo la impronta femenina al universo psicológico del canto más antiguo; canto milenario que denota –paradojalmente- la rara propiedad de plasmar el mensaje más actual, más contemporáneo a los hechos que aborda. Canto que conserva su función de transportar el patrimonio inmaterial de su pueblo y de ponerle palabras al pensar, al sentir y al hacer colectivos.
video

15 comentarios:

  1. Hola, guapa!
    eliott y yo acabamos de escuchar a Marta Suint, en una payada a las abuelas de la plaza de mayo, y nos ha puesto los pelos de punta.
    Gracias por descubrirnosla.
    Besotes.

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  2. Gracias por leerla Montse y Elliot !!!!! Son unos amores !!!!

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  3. Gracias por este descubrimiento.Gusto de la payada , pero no conocía la femenina.Una vez mas , por el medio oral y la música, esos contrapuntos , dejan enseñanza y plantan posición!!!

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  4. Busca en youtobe , encontrarás a las mujeres payadoras, Impresionantes, Alejandro.

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    1. Gracias por el regalo Laura Arena...,ya las estaré escuchando ....

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  5. me encanta la cultura de la payada, es muy nuestro!, cuando era chiquito me gustaba mucho el rap (que también hacen improvisaciones y esas cosas), por lo que me hizo apreciar aun mas a esta cultura que es la nuestra, y también me encanta que las mujeres se involucren en estas cuestiones culturales. saludos

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    1. Gracias, me tocó hablar sobre mujeres y tradiciones en un programa de radio donde participaba y armé más o menos esto. Es interesante y bastante desconocido. Saludos.

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  6. Hola!! Le tengo un gran respeto a los payadores porque no debe ser fácil improvisar y que rime a la vez.
    Muy buena entrada
    Saludos!!

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    1. Gracias Nicole. Realmente cuando los veo por la tele he pensado que genialidad que tienen. Improvisando y rimando. Impresionante. Saludos.

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  7. Solo vi payadores en festivales y demas por la tele, no conocia la historia y tambien las mujeres que eran reconocidas en la Argentina por este arte, muchas gracias por el descubrimiento, un beso!

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    1. Gracias Abby, me encanta que te haya resultado interesante. Saludos.

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  8. Hola Laura!
    La verdad es que como en el comentario de arriba, también solo escuché payadores en fiestas patrias y la verdad es que me encanta escucharlos, más cuando son payadas humorísticas. La verdad me pareció muy interesante tu entrada en el aspecto de que siempre escuché hombres, me alegra mucho saber que no son los únicos :3 un abrazo fuerte♥

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    1. Gracias por tu interés Mariana, se ve que las payadoras mujeres no tienen mucha visibilidad, porque no se las ve mucho.
      Un hallazgo de esos que me gustan.
      Saludos.

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  9. Gracias, querida Laura en nombre de todas las Payadoras por tu aporte a nuestro arte repentista.Muchos Besos...Marta Suint

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    1. Gracias Marta, un honor para mi que me hayas leído. Preparé este editorial para un programa de radio en el que participaba, sacando datos de Internet. Luego lo publiqué en el semanario donde publico y lo subí al blog. Gracias nuevamente.

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