La
saga Millennium es una trilogía de novelas criminales suecas creada por Stieg
Larsson, que se ha convertido en un éxito de ventas internacional. Los dos
personajes principales de la serie son Lisbeth Salander, una hacker veinteañera
antisocial con memoria fotográfica, y Mikael Blomkvist, un periodista de
investigación que edita una revista llamada Millennium.
Stieg Larsson planeó escribir una serie de 10
libros, pero debido a su repentina muerte en 2004, sólo pudo completar tres,
que fueron publicados de forma póstuma.
La
trilogía que fue impresa originalmente
en sueco , al tener tanto éxito se editó en inglés para Reino Unido y USA. Los libros han sido publicados desde entonces
por editoriales en 50 países. En 2015,
han sido vendidos 80 millones de libros en todo el mundo.
El autor.
Stieg Larsson nació el 15 de agosto de 1954 en
un pueblo sueco. A los doce años le
regalaron una máquina de escribir con la que pasaba noches enteras escribiendo.
Trabajó como periodista y diseñador gráfico y comenzó a involucrarse en causas sociales,
siendo uno de los impulsores de las protestas contra la Guerra de Vietnam en
Estocolmo.
Militó
en la Liga Comunista de Trabajadores, participó en la elaboración de un plan
antiviolencia. Larsson era un gran aficionado a la ciencia ficción, y desde el
año 2001, comenzó a escribir historias de perfil policial. Así surgió la
trilogía Millennium .
Stieg,
que fumaba tres paquetes de cigarrillos
al día, no pudo disfrutar de su exito ya que falleció en 2004 a causa de un infarto. Tenía cincuenta
años.
Los
libros de la trilogía publicados son:
Los hombres que no amaban a las
mujeres.
El
periodista Mikael Blomkvist ha sido condenado a prisión por difamar al
billonario Hans-Erik Wennerström y quiere escapar de la atención de la prensa
antes de cumplir su condena. Es contratado por el anciano magnate industrial
Henrik Vanger bajo la excusa de ayudarle a escribir una biografía de la familia
Vanger. Lo que realmente busca Vanger es que Blomkvist investigue la
desaparición de su sobrina, Harriet, ocurrida 36 años antes. Durante su
investigación forma equipo con la introvertida y habilidosa hacker de
computadoras Lisbeth Salander. Se convierte en la crónica de los conflictos de una familia, un
fascinante fresco del crimen y del castigo, de perversiones sexuales y trampas
financieras; un entramado violento y amenazante en el que, no obstante, crecerá
una tierna y frágil historia de amor entre dos personajes absolutamente
inolvidables.
La chica que soñaba con una cerilla
y un bidón de gasolina
Lisbeth
Salander necesita apartarse del foco de atención y salir de Estocolmo. Trata de
seguir una férrea disciplina y no contestar a las llamadas ni a los mensajes de
Mikael, que no entiende por qué ha desaparecido de su vida sin dar ningún tipo
de explicación. Lisbeth se cura las heridas de amor en soledad en el Caribe.
Mikael tiene entre manos un reportaje
apasionante sobre el tráfico y la prostitución de mujeres procedentes de Europa
del Este. Las vidas de los dos
protagonistas parecen haberse separado por completo, pero entretanto... una
muchacha, atada a una cama, soporta un día tras otro las horribles visitas de
un ser despreciable y, sin decir palabra, sueña con una cerilla y un bidón de
gasolina, con la forma de provocar el fuego que acabe con todo.
Lisbeth
no está muerta, aunque tiene una bala en
el cerebro, necesita un milagro, o el más habilidoso cirujano, para salvar la
vida. Le esperan semanas de confinamiento en el mismo centro donde un paciente
muy peligroso sigue acechándola: Zalachenko. Desde la cama del hospital, Lisbeth hace
esfuerzos sobrehumanos para mantenerse alerta, porque sabe que sus
impresionantes habilidades informáticas van a ser, una vez más, su mejor defensa.
Entre tanto Mikael se siente muy solo y sabe que no puede dejar en manos de la
Justicia y del Estado la vida y la libertad de Lisbeth. Pesan sobre ella
durísimas acusaciones que hacen que la policía mantenga la orden de aislamiento.
Blomkvist tendrá que ingeniárselas para llegar hasta ella, ayudarla, incluso a
su pesar, y hacerle saber que sigue allí.
Lisbeth.
El
personaje de Lisbeth ha tenido una repercusión extraordinaria. De complexión
delgada y baja estatura, cultiva una
estética que se puede definir entre gótica y punk. Usa muchos piercings , así
como varios tatuajes, de los cuales los más llamativos son un gran dragón que
cruza su espalda y una avispa en el cuello.
Fumadora,
borracha empedernida y bisexual, Lisbeth Salander aparece como poseedora de una inteligencia
extraordinaria . Es experta en informática y una de los mejores hackers de su
país, actuando bajo el pseudónimo de «Wasp» («avispa» en inglés).
Practica
boxeo. No es aficionada al ajedrez, sin embargo, jamás ha perdido una partida.
Pese a su inteligencia fuera de lo común, Salander tiene problemas para
relacionarse en sociedad con normalidad (padece Síndrome de Asperger). Tales
problemas emocionales son resultado de una niñez y adolescencia convulsas.
Fruto de esos traumas de juventud, Salander siente también un odio patológico
hacia los hombres que maltratan a las mujeres, y no duda en utilizar contra ellos la
violencia más extrema.
Cine.
En
2009 se adaptó la primera novela de la saga en Suecia. Luego se adaptaron la
segunda y tercera. Los actores suecos
Michael Nyqvist y Noomi Rapace dan vida a los protagonistas. En 2011 se estrenó
la adaptación americana de las novelas. Fue dirigida por David Fincher y
protagonizada por los actores Daniel Craig y Rooney Mara.
El cuarto libro.
Larsson escribió un manuscrito incompleto de otra novela de la serie antes de su muerte repentina. Su
compañera, Eva Gabrielsson y su familia, recibieron ese manuscrito como sucesión.
En
2015 salió a la venta el cuarto libro, Lo
que no mata te hace más fuerte , fue escrito por el autor y periodista
criminal David Lagercrantz y se dice que no está basado en ninguno de los borradores
inconclusos de Larsson. La lectura de este libro deja la puerta abierta para la
escritura de un próximo quinto. Evidentemente tendremos Mikael Blomkvist y
Lisbeth Salander por mucho tiempo. Literatura y negocios redituables se
conjugan en esta continuidad exitosa.












































