sábado, 31 de mayo de 2014

Andres Carrasco y el glifosato.



Días atrás falleció  Andrés Carrasco, el científico argentino  que confirmó los efectos devastadores del glifosato, acompañó con su investigación a los pueblos fumigados y cuestionó que la ciencia esté al servicio de las corporaciones.
El peridista Darío Aranda de la revista cordobesa Mu, fue quien acompañó desde 2009 la lucha de Andrés Carrasco sobre los efectos de las fumigaciones con agroquímicos y fue quien recogió sus testimonios.
Andrés fue Presidente del Conicet y jefe del Laboratorio de Embriología de la UBA. Treinta años de carrera, con descubrimientos científicos muy importantes .

Sus descubrimientos.
Su investigación sobre el glifosato fue  tapa de los diarios en abril de 2009. La noticia: el glifosato, el químico pilar del modelo sojero, era devastador en embriones. Nada volvió a ser igual. Organizaciones sociales, campesinos, familias fumigadas y activistas tomaron el trabajo el Carrasco como una prueba de lo que vivían en su territorio.
“No descubrí nada nuevo. Digo lo mismo que las familias que son fumigadas, sólo que lo confirmé en un laboratorio”, expresaba Andrés. Y comenzó a ser invitado por  Universidades,  Congresos científicos, asambleas socioambientales y escuelas fumigadas. El intentaba que sus descubrimientos llegaran a la mayoría de las personas.
También ganó muchos enemigos. Los primeros,  fueron las empresas de agroquímicos.  Comenzó a recibir llamadas anónimas, fue desacreditado por pares, funcionarios y periodistas.
Pero Carrasco no se calló: “Creen que pueden ensuciar fácilmente treinta años de carrera. Son hipócritas, cipayos de las corporaciones, pero tienen miedo. Saben que no pueden tapar el sol con la mano. Hay pruebas científicas y, sobre todo, hay centenares de pueblos que son la prueba viva de la emergencia sanitaria”.
Los medios dominantes lanzaron una campaña en su contra. No podían permitir que un reconocido científico cuestionara el agronegocio. Llegaron a decir que la investigación no existía y que era una operación del gobierno para prohibir el glifosato, una represalia por la fallida 125. Finalmente  Carrasco renunció a su cargo de   Secretario de Ciencia en el Ministerio de Defensa.

El silencio no es salud
Empresas, funcionarios y científicos lo habían acusado de no publicar su trabajo de glifosato en una revista científica, sino en un diario.  Carrasco consideraba que este tema que tanto impacto tenía sobre la salud pública debía tener difusión urgente y masiva.  Explicaba que lo había conmovido el sufrimiento de las Madres del Barrio Ituzaingó de Córdoba. Y que no podía permanecer indiferente.
En agosto de 2010, en Chaco, estaba por dar una charla, pero empresarios arroceros y punteros políticos intentaron lincharlo. Había concurrido a una escuela de un barrio fumigado, y no pudo hablar. Lo sorprendió la violencia de los defensores del modelo sojero.
Ese mismo agosto, la revista estadounidense Chemical Research in Toxicology (Investigación Química en Toxicología) publicó su investigación .
Lentamente Carrasco  comenzó a tejer diálogos con otros investigadores, de bajo perfil, investigadores de Universidad de Río Cuarto y de la Facultad de Ciencias Médica de Rosario y armando una red por fuera de organismos oficiales que se comenzaron a ocupar del tema.
Carrasco también alertaba sobre el  glufosinato de amonio y lo mencionaba como posible sucesor del glifosato: “El glufosinato en animales se ha revelado con efectos devastadores. En ratones produce convulsiones y muerte celular en el cerebro. Con claros efectos teratogénicos (malformaciones en embriones). Todos indicios de un serio compromiso del desarrollo normal”, precisaba.
En marzo de 2011 se conoció que la embajada de Estados Unidos lo había investigado y había hecho lobby en favor de la empresa Monsanto. Documentos oficiales filtrados por Wikileaks confirmaban el hecho. “No esperaba algo así, aunque sabemos que estas corporaciones operan al más alto nivel, junto a ámbitos científicos que les realizan estudios a pedido, medios de comunicación que les lavan la imagen y sectores políticos que miran para otro lado. Estaban, y están, preocupados. Saben que no pueden esconder la realidad, los casos de cáncer y malformaciones se reiteran en todas las áreas con uso masivo de agrotóxicos”.

Sus últimos pasos.
Carrasco, sentía la soledad en su lucha, antiguos compañeros de estudios y trabajo le daban la espalda. Consideraba que había demasiadas miserias en el mundo científico. Tampoco ningún medio le otorgaba espacio.
Logró tener  un programa en FM La Tribu donde nadie lo censuraba y daba gran protagonismo a las asambleas y organizaciones en lucha contra los agroquimicos. El nombre del programa era todo un mensaje: “Silencio cómplice”.
Viajó a México al Tribunal Permanente de los Pueblos (tribunal ético internacional, de carácter no gubernamental que evalúa la violación de derechos humanos). Allí  se descompuso y fue trasladado de urgencia. Lo operaron en Buenos Aires y estuvo largas semanas internado. Estaba muy interesado con lo que ocurría con la instalación de Monsanto en Malvinas Argentina, Córdoba y el bloqueo que se estaba llevando a cabo.
El 27 de marzo concurrió a nuestra vecina ciudad de  Los Toldos, a una audiencia pública sobre agroquímicos. Estaba débil, pero no quiso faltar. Sucedió lo mismo en la Facultad de Medicina, en la Cátedra de Soberanía Alimentaria, donde habló de los alimentos transgénicos y los agroquímicos. No estaba bien, estaba muy dolorido. Entendía esos espacios como lugares de lucha, donde debía explicar los efectos de los agroquímicos.
Al fines de abril  lo volvieron a internar. Finalmente falleció el 10 de mayo a los 67 años.

Su legado
 No hubo despedidas en grandes medios, ni palabras de ocasión de funcionarios, pero recorriendo Google se encuentran múltiples reconocimientos de  científicos sensibles a los problemas ambientales y  que muestra  el pesar de compañeros y seguidores en esta lucha.
Andrés Carrasco optó por un camino difícil : cuestionar un modelo de corporaciones y gobiernos y decidió caminar junto a campesinos, madres fumigadas, pueblos en lucha.  Andrés Carrasco ya tiene un lugar en la historia viva de los que luchan.

Sus palabras.
“(Sobre la ciencia oficial) Habría que preguntar ciencia para quién y para qué. ¿Ciencia para Monsanto y para transgénicos y agroquímicos en todo el país? ¿Ciencia para Barrick Gold y perforar toda la Cordillera? ¿Ciencia para fracking y Chevron?”
“Mucha gente fue solidaria conmigo, piensa que lo que uno hizo tuvo importancia para ellos, tienen derecho a saber que hay instituciones del Estado que privilegian la arbitrariedad para sostener discursos “.
“Los mejores científicos no siempre son los más honestos ciudadanos, dejan de hacer ciencia, silencian la verdad para escalar posiciones en un modelo con consecuencias serias para el pueblo”.



domingo, 18 de mayo de 2014

Carmen Argibay.

     
     
Escribe el periodista acreditado en la Corte Suprema, Miguel Sintas, acerca de Carmen Argibay:

Conocedor de su encarnizada lucha en defensa de las cuestiones de género, este cronista, a quien la mujer honró con su amistad hace más de veinte años, le preguntó ingenuamente cuando asumió como integrante de la Corte Suprema: "¿A partir de ahora cómo debo llamarte, ministro o ministra?".
"Hacela fácil, seguí llamándome Carmen”, dijo con la sencillez que caracterizó su vida; “el cargo es lo de menos”, agregó por si alguna duda cabía de que el bronce líquido no estaba entre sus bebidas preferidas.
Cualquier necro puede poblarse de lugares comunes, desde referencias a su baja estatura confrontando con su altísima capacidad para intentar entender al otro, hasta el blanco de sus cabellos que evidenciaban una experiencia de vida que la llevó a confrontar con cierto sector del establishment que no trepidó en descalificarla cuando se definió como una "atea militante".
“Soltera, sin hijos" murmuraban quienes creían que ese era un demérito, una burla solapada, una forma de mostrar a la mujer argentina que integró uno de los tribunales más prestigiosos del mundo, como alguien que no merecía respeto por no haber parido herederos. Qué miopes.
Otro lugar común: "Genio y figura hasta la sepultura" también podría poblar cualquier despedida, y es porque Carmen Argibay era eso.
Una mujer íntegra que eligió su forma de vivir y de morir: si los represores de uniforme militar no habían podido doblegarla durante la dictadura menos lo harían los médicos prohibiéndole fumar.
Sabía lo que hacía y lo que quería, escuchaba a todo el mundo pero jamás se iba a sumar al coro de grillos que le cantan a la luna si no estaba convencida, nunca ocultaría lo que pensaba para decir lo que otros querían escuchar.
Perdóname Carmen, no voy a ir a tu velorio. No quiero verte en un cajón lustroso, prefiero recordarte como te conocí, compartiendo un café con leche con una medialuna y llenando un cenicero, aprendiendo de tu experiencia y escuchando tus consejos.

Hasta siempre ministra, que descanses en paz.
    
Su vida.
Carmen María Argibay nació en  Buenos Aires en 1939 .  Se definía como atea militante, entendiendo que con  el término "militante" hacía referencia a la honestidad de sus creencias. Sus posturas han generado polémicas en algunos sectores ya que con relación al tema del aborto, mantuvo una posición en favor de su despenalización. En el año 2008 recibió el Premio Konex - Diploma al Mérito como una de las 5 Jueces más destacadas de la década en la Argentina.

Carmen  estudió en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, y se recibió de abogada en 1964. Trabajó en varios juzgados públicos y enseñó Derecho en muchas universidades, hasta 1976. Luego del golpe militar, la junta militar la arrestó, sin tener cargos en su contra, y la mantuvo en prisión hasta el mes de diciembre. Luego de obtener su libertad se dedicó a la práctica privada de la abogacía.
 Durante el gobierno democrático de Raúl Alfonsín, el 7 de junio de 1984, fue nombrada jueza. Fue ascendida en 1988 y, nuevamente, en 1993. Se jubiló el 1 de enero de 2002.
 Es integrante de la Asociación Internacional de Derecho Penal, y miembro fundadora de la Asociación Internacional de Mujeres Jueces, organización que presidió desde 1998 hasta 2000. También fundó la Asociación de Mujeres Jueces de Argentina.
Formó parte del Tribunal Internacional de Mujeres sobre Crímenes de Guerra para el Enjuiciamiento de la Esclavitud Sexual, que condenara en diciembre de 2000 al ejército japonés por los crímenes cometidos durante la Segunda Guerra Mundial, donde se sometieron mujeres de distintos países a la esclavitud sexual.
En junio de 2001 fue nombrada por la Asamblea General de las Naciones Unidas como jueza ad litem en el Tribunal Criminal Internacional que juzga crímenes de guerra en la ex Yugoslavia.




La Corte Suprema.

Carmen Argibay fue una de las primeras personas designadas para formar parte de la Corte Suprema cuando el presidente Néstor Kirchner tomó la decisión política de llevar a cabo una renovación en dicho tribunal. Fue propuesta por el presidente, debido a la consideración que se tenía de ella en el ámbito internacional, el 30 de diciembre de 2003. El Senado de la Nación Argentina aprobó su designación. Algunos Senadores, tal vez presionados por los obispos de sus respectivas provincias, presentaron resistencia a su designación, por su condición de atea y su posición a favor del aborto.  Se convirtió en miembro de la Corte el día 3 de febrero de 2005.
 Fue la primera mujer en ser nominada por un gobierno democrático para integrar el más alto tribunal de justicia de Argentina . La primera mujer integrante de  Suprema de Justicia de la Nación fue Margarita Arguas. Ejerció el cargo entre octubre de 1970 y mayo de 1973, pero su designación fue hecha por el Gral. Levingston, un presidente de facto y obviamente sin seguirse los mecanismos constitucionales.

La nominación de Argibay tuvo una dura resistencia de algunos sectores de la sociedad, particularmente la parte más conservadora de la Iglesia católica, luego de que declarara que se hallaba políticamente más cerca de la izquierda que de la derecha, que era una atea militante, y que apoyaba el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo. A esos sectores, Argibay les respondió:
“Creo que decir de frente lo que uno es o piensa revela honestidad, que es el primer paso para la ecuanimidad. Mis creencias no deben interferir en las decisiones judiciales que tome.”
 Carmen Argibay fue una defensora de los derechos de las mujeres y se destacó por realizar proyectos en contra de la trata de las mujeres y  a favor de métodos anticonceptivos para evitar abortos y embarazos no deseados. También fundamentó que debe crearse una política de enseñanza sexual en las escuelas.

Falleció  el sábado 10 de mayo de 2014 víctima de un enfisema pulmonar que se complicó en sus últimos años con la suma de otras patologías cardíacas y vasculares.
Su compañera en la Suprema Corte, Elena Highton de Nolasco la recordó expresando que fue una pionera, no solo en Argentina, sino en el mundo de la defensa de los derechos de la mujer, siempre militó por ellos, aún antes de que se hablara de estas cuestiones de género.

Es esperable que todos los  temas referidos a la cuestión de género con el impulso otorgado por Carmen Argibary sean motivo de investigación  debate y decisiones acertadas dentro de los ámbitos judiciales, políticos, acádemicos y sociales, en momentos en  los que pareciera que cada vez nos alejamos más de ese desafío que nos interpela cada día como mujeres del Siglo XXI, ante una realidad cada día más pavorosa.

jueves, 8 de mayo de 2014

El paciente.




El paciente.
Autor: Juan Gómez Jurado.
Editorial: Planeta.
Páginas: 480.


A través de distintos grupos de lectura comencé a ver publicitado este libro y con excelentes  referencias. Leí su sinopsis y subió algunos escalones en mi lista, ya que me pareció muy interesante, hasta que se eligió como lectura conjunta en un grupo donde participo y entonces decidí darme el espacio para leerlo.
No he leído con anterioridad a su  autor, Juan Gómez Jurado, pero puedo inferir por su participación en las redes sociales, que interactúa con sus lectores creando un  buen vínculo, que lo acerca a sus actuales y potenciales lectores.


Si bien su título, El paciente, no resulta muy sugerente, en su sinopsis puede leerse que el protagonista, Dr David Evans, un famoso neurocirujano ha sido seleccionado para operar a un paciente muy especial : El Presidente de USA, pero que esto le supone una tremenda encrucijada ya que   su hija es raptada y para que la niña viva, deberá morir el paciente en la mesa de operaciones.
 A partir de allí, se inicia una cuenta regresiva que se sucede en 63 horas en las que el autor construye una historia de intriga que atrapa  de un  modo que no se puede respirar hasta conocer el descenlace.
He leído por algún lugar, que ese “paciente” representaría  a Obama, desde mi punto de vista, no lo veo  así, yo imaginé a un Presidente blanco, anglo sajón y protestante, con esa imagen que tratan de vender al mundo desde USA. Para mi, ese perfil de Presidente, se me presenta algo estereotipado. No me creo un Presidente y una Primera Dama como modelos de ética, siendo autoridades de un país que invade  y trata de inmiscuirse en las políticas de otros. Desde luego que es una imagen muy hollywoodense, que acostumbramos ver en las películas filmadas en “Yanquilandia”.
A propósito de esta apreciación, considero como una gran maestría del autor, un joven madrileño, poder escribir una novela ambientada en USA, con tanta solvencia y utilizando para ello un conocimiento notable de geografía, costumbres y circunstancias de ese país.

La novela posee un gran ritmo, hace que el lector mantenga el interés hasta el final y es destacable la estructura que desarrolla el autor para que esa intriga, que se inicia en la primera página, donde nos informa que el protagonista está en el Corredor de la muerte no decaiga en ningún momento.
A pesar de ser una novela de acción, me resulta muy interesante como el autor imprime  determinadas características a las personalidades de los personajes, producto de experiencias anteriores. En ese sentido , los condicionamientos de la infancia de David Evans, los observo como aspectos muy logrados. Asimismo el personaje de Kate, cuñada de David,  y sus circunstancias otorgan una impronta muy especial.
Considero innecesario la descripción detallada de algunas escenas terroríficas, especialmente las que refieren a una niña de corta edad.
He leído que se adaptará este novela para cine, hecho  que no me extraña, ya que contiene todos los ingredientes para ser un thriller de éxito. Ojalá lo sea.

Mi conclusión: Para los amantes de los libros de acción, aquellos que te generan una adrenalina total, este es el libro que deben leer. Página a página, el autor consigue que no podamos respirar hasta alcanzar ese final donde todo encaja, todo se despeja. He conocido un autor muy interesante y buscaré sus obras anteriores porque vale la pena.




Super recomedable

Muy recomendable.

Recomendable.

Poco recomendable.


No recomendable. 

sábado, 12 de abril de 2014

Sonia Gandhi.



Conocí a Sonia Gandhi a través de la excelente biografía sobre su vida, escrita por Javier Moro y titulada El sari rojo. Llamó tanto mi atención esa vida tan apasionante, que frecuentemente busco información para saber cómo continúa la vida de Sonia en ese país tan mítico como es la India.





Una joven italiana en la India.

En 1965, Sonia Maino, una estudiante italiana de 19 años, conoce en Cambridge a un joven indio llamado Rajiv Gandhi. Ella es hija de una familia humilde de los alrededores de Turín; él pertenece a la estirpe más poderosa de la India. Es el principio de una historia de amor que ni siquiera la muerte será capaz de romper. Por amor,  Sonia abandona su mundo y su pasado para fundirse con su nuevo país, la India prodigiosa que adora a veinte millones de divinidades, que habla ochocientos idiomas y que vota a quinientos partidos políticos. Su valor, su honestidad y su entrega acabarán convirtiéndola en una diosa a los ojos de esa sexta parte de la humanidad.




Cuando Sonia llega a la India para casarse  con  Rajiv, debe convivir con la madre de su novio y luego esposo, la famosa y en ese momento poderosa Primer Ministro de la India, Indira Gandhi. Indira era hija de  Jawaharlal Nehru, un abogado  que luchó por la independencia del país, casada y luego separada de  Feroze Gandhi ( sin ningún parentesco con el Mahatma Gandhi ). 
Indira después de un tiempo de convivencia  aprueba la relación y el casamiento se lleva a cabo. Sonia se casa con un precioso  sari rojo que fuera el mismo con el que se casó Indira y fuera tejido por Jawaharlal Nehru en la cárcel. Este hecho se convierte en el símbolo del  papel que el destino preparaba a Sonia en la familia  y en la India. Sonia, al casarse, toma la ciudadanía de su nuevo país.
No fue fácil la adaptación de Sonia a la vida en la India y en esa familia en particular,  destinada a regir los destinos de ese país, desde el Partido del Congreso, que en ese momento dirigía Indira. La vida doméstica se combinaba con la pública ya que si bien Rajiv, no se dedicaba a la política, puesto que era piloto de Indian Airlanes, la convivencia bajo el mismo techo, con su suegra, cuñados y sirvientes hacían que las costumbres occidentales de Sonia debieran adaptarse permanentemente.
Contó para ello siempre con la buena disposición y comprensión de Indira, quien desde sus políticas progresistas se había convertido en una líder mundial, principalmente entre los países no alineados. En la India, una república compuesta por 28 estados, múltiples étnias enfrentadas entre si, la carrera política de Indira sufrió vaivenes, desde 1959 cuando fue elegida Presidenta del Partido pasando por distintos cargos, pero siempre marcando un rumbo .
Durante esta época Rajiv se mantuvo siempre al margen de la política, de forma que únicamente tras la muerte en un accidente de su hermano menor,Sanjay, en 1980, pasó  a ocupar las responsabilidades políticas que inicialmente estaban destinadas a su hermano fallecido. Fue asesor jefe de su madre y se convirtió en una destacada figura política. Sonia trató de oponerse a ese destino que parecía inexorable, pero ya nada pudo hacer. En 1983 Rajiv, su designado Presidente del Partido. El matrimonio ya tenía dos niños.
En 1984 un grupo terrorista de la etnia sij asesina a Indira Gandhi. La India se viste de luto.
 Rajiv, entonces, se presenta a elecciones siendo elegido Primer Ministro. Sonia, acompaña a su marido en viajes, presentaciones convirtiéndose en un personaje muy conocido y venerado.
Rajiv proyecta una imagen moderna, joven y limpia de corrupción. Trató de mejorar la economía, las telecomunicaciones, la educación y las relaciones internacionales. Pero en 1991, también fue asesinado, esta vez por un militante suicida del Tamil ( región del norte de India ). Sonia durante toda la carrera política de Rajiv, siempre temió que esto pasara, ya que pareciera que esta familia está signada por la tragedia. Las imágenes de Sonia junto a la pira donde se cremaba el cuerpo de su marido muestran su dolor sin límites por la pérdida del amor de su vida.

Sonia líder.
Tras el asesinato de su esposo en 1991, el Partido del Congreso, le ofreció liderar las listas de candidatos, pero Sonia  rehusó, anunciando su intención de distanciarse de la política; no obstante, en 1997, accede finalmente a unirse al partido y luego en 1998, resulta electa como su líder, ejerciendo desde entonces la presidencia del mismo. Y así, hasta la fecha, Sonia continúa desde la legislatura o desde la oposición en su lucha, que es la lucha de su familia, por mejorar la vida de los habitantes de la India.
Integristas luchan contra Sonia por su origen extranjero, su cuñada y sus sobrinos conspiran contra ella, se critica que  quiere encumbrar a su hijo Rahul Gandhi en lo más alto de la política del país,  pero Sonia con su sari rojo tradicional, y con sus 66 años, ha logrado  que el Congreso apruebe una Ley de seguridad alimentaria para los más pobres.
En ese país ,donde todo es extremo, hoy el libro de Javier Moro, El sari rojo, está prohibido porque humaniza la figura de Sonia, cuando allí se la considera una deidad. Se ocasionan disturbios por la novela y hasta se queman fotografías del autor. Es un punto en contra de Sonia, esta no aceptación a la publicación del libro en su país de adopción.
La marca Nehru Gandhi no tiene igual en el mundo, algún miembro de la familia Gandhi ha estado a cargo de la India  durante gran parte de los años transcurridos desde su independencia y hoy le toca a Sonia, esa italiana, de origen católico, que por amor llegó a ser la figura más importante del país con la segunda población del mundo,  en  ese destino absolutamente fantástico y milagroso que la ha llevado desde esa pequeña aldea italiana a regir los destinos de más de mil millones de personas en la India.





lunes, 7 de abril de 2014

Guernica.


El bombardeo

El 26 de abril de 1937, la pequeña ciudad de Guernica, símbolo de las libertades vascas, fue destruida por la aviación alemana al servicio de Franco. Por primera vez en la historia militar, un poblado civil es totalmente sometido bajo un diluvio de bombas.
En el marco de la Guerra Civil Española, se realizó un ensayo de lo que sería una constante en la Segunda Guerra Mundial y en otras guerras posteriores: El bombardeo y masacre a las sociedades civiles.


Guernica fue bombardeada durante más de tres horas por la aviación alemana. Más de 1.600 víctimas perecieron en el bombardeo. Hitler, aliado del general Franco en la guerra civil de España, quería aterrorizar a la población civil , hacer más sencilla la rendición  y facilitar la toma del país vasco.

El objetivo deliberadamente mortífero de la operación no deja resquicio de dudas. Y es que, los contingentes del ejército vasco que acampaban en los alrededores de Guernica, no fueron siquiera tocados por el ataque, al igual que el puente y la fábrica de pistolas.

Los 33 bombarderos de la Legión Cóndor llevaban no sólo explosivos destructivos, sino también bombas antipersonales y también 2.500 bombas incendiarias.

Guernica era conocida por su roble sagrado, al pie del cual se reunían desde la Edad Media los representantes del pueblo vasco. Cada dos años, desde el reinado de Isabel de Castilla hasta el 1876, los representantes de la corona española tenían la costumbre de renovar en este lugar su juramento de respetar las libertades vascas.


Se estima que fallecieron más de 1.600 personas y que los heridos casi se elevaron al millar. Y todo eso sobre una población de 7.000 habitantes. Tres días más tarde, el 29 de abril, por el puente que no destruyó el ataque, los franquistas hacen su entrada en la ciudad devastada, con el general Emilio Mola a la cabeza. En el extranjero, las informaciones sobre el bombardeo hacen que muchos demócratas retiren su apoyo al general Franco y al bando nacionalista. La indignación es inmensa en todo el mundo.


El cuadro                                                                                                                                                        




 Trastornado por este homicidio en masa, el pintor español Pablo Picasso realiza a las semanas su obra célebre, Guernica,  una de los cuadros clave de la pintura del siglo XX.

Reflejo fiel de una época y de esas dramáticas circunstancias, el lienzo Guernica nació para formar parte del Pabellón Español en la Exposición Internacional de París, de 1937.  Pablo Picasso se inspira en fotografías publicadas, en diarios. A pesar de ello, tanto los bocetos como el cuadro no contienen ninguna alusión a sucesos concretos, sino que, por el contrario, constituyen un alegato genérico contra la barbarie y el terror de la guerra. Concebido como un gigantesco cartel,  es el testimonio del horror que supuso la Guerra Civil española, así como la premonición de lo que iba a suceder en la Segunda Guerra Mundial. La sobriedad cromática, la intensidad de todos y cada uno de los motivos, y la articulación de esos mismos motivos, determinan el extremado carácter trágico de la escena, que se iba a convertir en el emblema de los desgarradores conflictos de la sociedad de nuestros días.
 El Guernica ha suscitado numerosas y polémicas interpretaciones. Uno de los más reconocidos estudiosos de la obra, Anthony Blunt, divide a los actores de esta composición piramidal en dos grupos, el primero de los cuales está integrado por tres animales: el toro, el caballo herido y el pájaro alado que se aprecia tenuemente al fondo, a la izquierda. Los seres humanos componen un segundo grupo, en el que figuran un soldado muerto y varias mujeres: la situada en la zona superior derecha, que se asoma por una ventana y sostiene hacia fuera una lámpara; la madre que, a la izquierda del lienzo, grita llevando al hijo muerto; la que entra precipitadamente por la derecha; y finalmente, la que clama al cielo, con los brazos alzados, ante una casa en llamas.
En este mismo contexto,  dos años antes, en 1935, Picasso había grabado al aguafuerte la Minotauromaquia, obra sintética que condensa en una sola imagen todos los símbolos del ciclo dedicado a este animal mitológico y  es, a la vez, el antecedente más directo de Guernica.
Los acontecimientos de la vida privada de Picasso, junto a los sucesos políticos que atribularon al continente europeo en el período de entreguerras, se fusionan en los motivos creados por el pintor en estos momentos, para dar lugar tanto al propio Guernica como a sus bocetos, considerados como unas de las obras de arte más representativas del siglo XX.

El cuadro tiene 3.5 metros de alto por 7.8 metros de ancho.  A pesar de su titulo Guernica y las circunstancias en las que fue realizado, no se observa nada en el cuadro que refleje el bombardeo en concreto. Ni siquiera habla de la Guerra Civil Española. Por lo tanto  no es un cuadro narrativo, sino simbólico. Picasso utilizó solo los colores blanco y negro y muchos grises. Esa simbología constituye  un cuadro “sonoro” donde los personajes gritan, gesticulan y mueren bajo las bombas.
La denuncia de la violencia es aquí intemporal y ha sido siempre utilizada como un canto contra la sinrazón de la destrucción y la muerte en cualquier guerra.
Picasso pinta a las cuatro mujeres en actitudes desesperadas, son la población civil indefensa y a los animales como ajenos a la locura humana.
El expresionismo y el dolor están presentes en toda la obra.
 El Guernica tiene rasgos cubistas(reduce las formas naturalesa formas geométricas) pero también emplea el expresionismo en los gestos extremos de los personajes y una gran pureza y definición de líneas que nos recuerda el neoclasicismo.


Recuerdo que hace un tiempo  atrás tuve el placer de visitar el Museo Reina Sofía, en Madrid. Me detuve maravillada frente al Guernica y a sus bocetos.
Imposible describir las emociones ¡!!!!! Ver esa obra, ese arte exquisito, pero significativo a la vez que desafía y emociona, enseña y transmite es algo que resulta difícil describir . Creo que cada persona debe sentir diferentes emociones al enfrentarse con este lienzo.  Consigue contar la historia e  involucrar a quien lo mira  en esa historia. Consigue enamorarse del arte y aterrarse por lo que representa.



 Ferrán Adria lo describe con una frase que, creo, lo resume   “ Tiene ese mimetismo de realidad y arte genial, un componente emotivo y social bestial, a base de arte y de belleza drástica”.







viernes, 28 de marzo de 2014

La casa de los conejos



Título: La casa de los conejos
Autora: Laura Alcoba.
Editorial: .Edhasa.


En un programa de radio, escuché por primera vez hablar de este libro.  Se hizo una pequeña síntesis de su argumento y me interesó más que nada por el período histórico en el que está enmarcado, y porque se trata de una historia real contada desde los ojos de una niña.
 Es una porción de la historia de la organización Montoneros, que marcó una época, pero también es la génesis de la vida de Clara Anahí Mariani, nieta desaparecida que aún hoy es buscada por su abuela.
Comentar este libro me supone una superposición de sensaciones, ya que el análisis literario se entremezcla muy fuertemente con un posicionamiento respecto a nuestra historia reciente y frente a conocimientos adquiridos acerca de la construcción de subjetividad en la infancia.
Laura Alcoba, explica antes de iniciar el relato, que ha decidido contar esta historia que la tiene como protagonista, desde su rol adulto de hoy, con la mirada de aquella niña que fue, para recordar a los muertos pero también para no olvidarse de los que quedaron vivos.

Dice Laura  :
"Mi padre y mi madre esconden ahí arriba periódicos y armas, pero yo no debo decir nada. La gente no sabe que a nosotros, sólo a nosotros, nos han forzado a entrar en guerra. No lo entenderían. No por el momento, al menos",
 Es 1975, y ella vive en La Plata con su madre, que debe evitar la calle: tiene pedido de captura y su foto aparece en los diarios.
Posteriormente, Laura y su madre, quién había pasado a la clandestinidad, van a vivir en una casa en la periferia de La Plata, donde conviven con otro matrimonio: Daniel Mariani y  Diana Teruggi, padres  de Clara Anahí Mariani, quién aún no había nacido.
En esa casa se organiza un lugar para cría y venta de conejos. Pero es solo una fachada . La realidad es que allí se edita el periódico militante “Evita Montonera” y sirve de vivienda para esas personas que habían entregado su vida a una causa en la que creían y por la cual estaban dispuestos a dar la vida. Era el año 1975, y ya se vislumbraba un espanto imposible de describir.

En esa casa se  limpian y ponen a punto pistolas y fusiles entre mates y charlas de cocina y en ese clima se va desarrollando la infancia de Laura. En momentos no puede entender esa lógica adulta donde los compañeros de su madre ya mueren o desaparecen en las calles, donde Argentina cada día se hunde más y más en la violencia y  se anuncia el inminente Golpe militar.
Los diferentes personajes que conforman el mundo de Laura, su madre, sus abuelos, Diana, o su padre preso conforman su historia otorgándole incertidumbre, miedo, angustia vividos desde la inocencia de una edad donde  debió primar la seguridad y el cuidado.
Como se debió sentir una niña que debe actuar como una militante, mentir, simular y hasta en algún momento ser acusada cuando alguien le dice “ esta pendeja nos va a hacer cagar a todos”? Es algo que cuesta imaginar…..
Una escena en la que se decide que Laura no concurra más a la escuela, me produce una contradicción muy grande, difícil de definir . Entiendo, perfectamente la lucha de esos padres, pero el involucramiento de los niños en esas situaciones me resulta revulsivo. Mirado desde la actualidad, creo que hoy se instrumentaría otro cuidado y otra mirada hacia la infancia, porque leer esto que  realmente parece una ficción,  hace que no puede concebirse ese destrato hacia una niña tan pequeña.

La traición a Montoneros, el despliegue de las Fuerzas Armadas para destruir la Casa de los conejos, la muerte y la desaparición forman parte ya de la historia más terrible que ha vivido Argentina.

Laura Alcoba con esta novela  aporta su parte de la verdad, su sentimiento de niña y una visión diferente de ese tramo de nuestra historia.  Es su memoria que se manifiesta para que no olvidemos lo ocurrido y su lectura se constituye en un elemento muy imprescindible para comprender.

Destaco el rol que le otorga Laura a Diana Teruggi, dulce, amable, comprensiva, no me cabe la menor duda que habrá sido una excelente madre para Clara Anahí Mariani. Por ello, y a partir de incansable búsqueda de esa maravillosa abuela que es Chicha Mariani, me pregunto y atendiendo que a nadie puede pasarle desapercibida esa búsqueda, que ocurrirá que esa joven, hoy mujer, que tantos años después no aparece.
¿ Cuál será la  historia posterior de Clara Anahí?  ¿Qué es lo que aún impide que aquellos niños robados se reconozcan a si mismos como hijos de desaparecidos y se encuentren con su verdad? ¿Es que algunas personas en su interior, sienten que el espíritu de la dictadura aún perdura?  

Mi conclusión: Creo que  a  La casa de los conejos, no se le  puede realizar solo una mirada literaria, ya que se entrecruzan los sentimientos, las ideologías y los posicionamientos. Es una lectura que debiera poder hacerse sin involucrarse emocionalmente, pero eso no será posible. La recomiendo muy especialmente y me gustaría compartir conclusiones y pensamientos acerca de ella.


                                 Clara Anahí Mariani.


Super recomedable

Muy recomendable.

Recomendable.

Poco recomendable.

No recomendable.




jueves, 20 de marzo de 2014

Rodolfo y Roberto entre los 30.000





















Realicé mi Educación Secundaria en mi querida Escuela Nacional de Comercio de la Ciudad de Ameghino. En aquellos tiempos de la década del 70, Ameghino era poco más que un pueblo donde todos nos conocíamos.
Una escuela pequeña, en una sociedad donde la educación inclusiva aún no había llegado, íbamos a la “Escuela Comercial” los hijos de ciertas familias de  clase media del pueblo.
Entre esos chicos y chicas, alumnos de Escuela Secundaria, estaban Rodolfo y Roberto.

Rodolfo, amigo desde el Jardín de Infantes, era un año mayor que yo. Con su cabello claro y lacio, una sensibilidad que conquistaba a quien lo conocía, una “pinta” que traía locas a muchas chicas y una inteligencia que lo hizo ser el abanderado de la Escuela.

Roberto, mi  compañero de curso.  De familia muy humilde, siempre con sus anteojos de mucho aumento, muy practicante de su religión evangelista, lector y estudioso, muy buen amigo de sus amigos.

En 1973 y 1974, era muy común que los estudiantes secundarios tomaran posturas ideológicas determinadas, otros no se involucraban, pero ninguno permanecía indiferente.
Finalizando 1974  terminamos la Secundaria y cada uno tomó caminos diferentes. A nuestro país llegó la dictadura y comenzó una época donde cada uno vivió como pudo, según sus circunstancias. Todo era silencio, jamás nos enterábamos, y mucho menos, los que vivíamos  en el interior, de lo que ocurría con las personas que habíamos conocido, que apreciábamos, que recordábamos con una sonrisa.
Algunos comenzamos a tener algunas noticias de un terror que no veíamos y particularmente, y como muchos, comencé con la lectura de la revista quincenal Humor Registrado, desde la cual empecé a conocer la otra historia.
Hasta que llegó el momento en que supimos que  Rodolfo y Roberto, integraban esa lista de 30.000 detenidos- desaparecidos que dejó ese nefasto Proceso. Muchos años después el cuerpo de Roberto volvió a Ameghino, donde descansan hoy sus restos, de Rodolfo, desaparecido mientras cumplía el Servicio Militar, nunca más se supo absolutamente nada.

Hoy tantos años después, continuamos preguntándonos por qué. Porqué murieron aquellos jóvenes que eran nuestros amigos? Que le pasó a este país que generó una política de desaparición de personas? Si hubieran cometido un delito, porque no se los juzgó? Que nos pasó como sociedad que no supimos ver, o que vimos y miramos para otro lado?

Todos los 24 de marzo se conmemora el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. La posibilidad de poder recordar, conocer y evaluar el accionar de ese terrorismo de Estado, nos convoca a rever desde un  pensamiento crítico, como se han  recorrido estos 38 años construyendo un país nuevo que aún con dificultades ha decidido apostar precisamente por la verdad y la justicia. Un país donde nunca más los jóvenes desaparezcan. Este  país en el que se robaron más de 500 niños, que poco a poco van recuperando su identidad, aunque aún faltan muchos por encontrar, pero donde no habrá que bajar los brazos para seguir buscándoles y otorgarles la identidad que les corresponda, en algunos casos , tal vez, a pesar de si mismos.

La memoria colectiva, la memoria social, es esta llama encendida que permanece y permite encontrarnos, después de tanto dolor, de tantas ausencias, desde una convicción mayoritaria que hace del NUNCA MÁS, una razón de Estado.
A pesar de algunas voces que minimizan este horror, que dicen “estábamos mejor con los militares”, a pesar de reconocidos intentos a volver a aplicar políticas liberales que nos remiten a aquellos tiempos, la historia está poniendo las cosas en su lugar. Los genocidas en la cárcel  a partir de la derogación de las leyes de impunidad, que hoy son reconocidas en el mundo.
Las políticas de Estado sobre Derechos Humanos han permitido que más de 400 responsables directos del terrorismo de Estado: militares, policías, marinos, gendarmes, prefectos, sacerdotes, enfermeras, médicos, jueces, civiles apropiadores de menores, sean convocados a juicios orales y públicos en todo el país

Los Organismos de Derechos Humanos, las Madres, las Abuelas, acompañados por un componente social comprometido y que  comprendió las profundas heridas sufridas por el accionar de bandas genocidas fueron gestando distintas etapas de lucha por la Vida, por la Memoria y la Justicia y en contra de la impunidad. No se busca nunca la venganza, se busca la justicia y que cada argentino pueda conocer y reconocer aquel dolor, aquellas muertes, aquellas ausencias. Desde las Escuelas, desde los lugares de trabajo, en los espacios públicos expresar el dolor y el recuerdo por estas ausencias se hace impostergable.

Comprender que  “LOS DESAPARECIDOS NOS FALTAN A TODOS”  desde una convicción de que un país no puede construirse con olvido y exclusión es un desafío para cada argentino.

Las banderas y los sueños de los 30.000 desaparecidos y los luchadores de hoy, aquellos  que conservan la posibilidad de estremecerse ante el dolor del otro y construyen a diario, son los que estampan la posibilidad que un mundo mejor es posible.
 Un mundo donde Rodolfo y Roberto hubieran podido cumplir sus sueños.

 Desaparecidos.
Están en algún sitio / concertados
desconcertados / sordos
buscándose / buscándonos
bloqueados por los signos y las dudas
contemplando las verjas de las plazas
los timbres de las puertas / las viejas azoteas
ordenando sus sueños sus olvidos
quizá convalecientes de su muerte privada

nadie les ha explicado con certeza
si ya se fueron o si no
si son pancartas o temblores
sobrevivientes o responsos

ven pasar árboles y pájaros
e ignoran a qué sombra pertenecen

cuando empezaron a desaparecer
hace tres cinco siete ceremonias
a desaparecer como sin sangre
como sin rostro y sin motivo
vieron por la ventana de su ausencia
lo que quedaba atrás / ese andamiaje
de abrazos cielo y humo

cuando empezaron a desaparecer
como el oasis en los espejismos
a desaparecer sin últimas palabras
tenían en sus manos los trocitos
de cosas que querían

están en algún sitio / nube o tumba
están en algún sitio / estoy seguro
allá en el sur del alma

es posible que hayan extraviado la brújula
y hoy vaguen preguntando preguntando
dónde carajo queda el buen amor
porque vienen del odio.


                                               Mario Benedetti.