Los cuentos maravillosos.
Una lectura obligada para los niños y niñas de la década del 60 eran
los cuentos de hadas o cuentos maravillosos. Venían en distintos formatos,
libros de tapa dura, blanda, sueltos o colecciones. En mi caso, tenía en casa una colección llamada Mi
libro encantado donde estaban todos los cuentos habidos y por haber.
Clásicos de la literatura infantil que en su mayor parte fueron
escritos para adultos y a través de la narración oral y las adaptaciones
llegaron a ser lo que hoy son.
Los cuentos maravillosos poseen algunas características que los
definen y los hacen tan interesantes para los niños.
* Existe un elemento mágico que le da un poder al protagonista (una
capa, un sombrero, bebidas mágicas).
* Las historias no se desarrollan en un tiempo y espacio determinados.
Por ejemplo: "Había una vez, en un lejano país..."
* No se respetan las leyes de la naturaleza. Por ejemplo: animales que
hablan; hombres invisibles.
* Se exageran las características de las personas (muy buenos, muy
malos , muy avaros, muy valientes, muy hermosos, muy feos, etc..
* La apertura y el cierre del cuento son más o menos con las mismas
frases: "Había una vez...", "Erase una vez...", "...Y
vivieron felices para siempre.", "Colorín colorado...", etc.
* Hay repeticiones de números como cábalas. Por ejemplo: tiene que
superar tres pruebas, se piden tres deseos, debe resolver siete enigmas, etc.
* Existen seres maravillosos (brujas, gnomos, hadas, ogros, etc.) que
viven e interactúan con los humanos.
En esa línea recuerdo un cuento muy especial, no tan conocido, llamado
Genoveva de Bravante, si bien es una
leyenda medieval, se leía en sintonía con los cuentos de hadas.
Genoveva era la esposa del rey
Siegfried , y fue acusada falsamente por el mayordomo Golo. Condenada a
muerte fue perdonada por sus verdugos, y vivió durante seis años con su hijo en
una cueva en las Ardenas alimentada por una corza. Siegfried, que mientras tanto había
descubierto la traición de Golo, estaba persiguiendo a las corzas, cuando descubrió a Genoveva en su escondite y la restituyó a su antigua
dignidad. Y fueron felices y comieron perdices…..
En una época estos cuentos estuvieron “ censurados” para niños,
afirmándose que sus mensajes no eran apropiados, brujas , ogros, lobos que se
comen niños parecerían terroríficos para las mentes infantiles. Aún hoy, hay
una controversia sobre el tema. Yo leí
todos los cuentos que cayeron en mis manos y no tuve ningún trauma. La
reconocida María Montessori dice al respecto: “La imaginación no es parte del
problema, porque al contar cuentos de hadas, somos nosotros, los adultos, quienes imaginamos. El niño sólo escucha”. O
lee, agrego yo.
El tesoro de la juventud.
Es una enciclopedia infantil y
juvenil en veinte tomos, cuya traducción en castellano se publicó hacia 1920.
Originariamente era inglesa. Contenía narraciones, juegos y pasatiempos,
curiosidades, información, relatos, fotos e ilustraciones, que quienes fueron
heredándola a través del tiempo recuerdan como una entrañable lectura de
infancia.
Su título alude a los bienes del espíritu, del saber humano y a los
destinatarios principales: niños y jovenes. Dividida en secciones, puede
encontrarse un poco de todo: narraciones populares, las maravillas del mundo,
los adelantos de la ciencia, biografías de famosos hombres y mujeres,
interrogantes contestados con intención científica, lecciones de francés e
inglés, poesías, costumbres exóticas
Está organizado en capítulos o
episodios que se distribuían a lo largo de las 7172 páginas.
Algunas de sus secciones más importantes son: El libro de los hechos heroicos, El libro de
las narraciones interesantes, Los países y sus costumbres, Hombres y mujeres
célebres, El libro de los por qué, El libro de la mitología y otros. Para todos
los gustos. Aún hoy, quienes conservan
El tesoro de la juventud en sus casas, pueden deleitarse con sus informaciones
y narraciones. Era como un pequeño Google, allí estaba “todo”.





