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viernes, 31 de mayo de 2013

Leyenda " La llorona "

Leyenda " La llorona "



Nombre original            Cihuacóatl, La Malinche, Luisa (México); María (Guatemala, Costa Rica); Tulirá (Costa Rica); Yoltzin (Venezuela) Pucullén (Chile); Tulevieja (Costa Rica, Panamá); Tepesa (Panamá); María Pardo, Tarumama (Colombia); Sayona (Venezuela).

La Llorona es un personaje legendario, cuya leyenda se ha difundido por varios países de Hispanoamérica. Se trata de una mujer que pierde a sus hijos y, convertida en un alma en pena, los busca en vano, perturbando con su llanto a los que la oyen. Aunque hay muchas variedades de la historia, los hechos principales son siempre los mismos.
La presencia de seres fantasmales que lloran en los ríos por motivos diversos es una característica de muchos aspectos de la mitología aborigen de los pueblos pre-hispánicos. Las culturas precolombinas a  la llegada de los conquistadores españoles, fueron asumiendo rasgos comunes debido a la expansión del dominio hispánico sobre el continente.

En México, que es el país donde está más arraigada la leyenda, varios investigadores estiman que la Llorona, como personaje de la mitología y las leyendas mexicanas, tiene su origen en algunos seres o deidades prehispánicas entre las distintas etnias que ocupaban el actual Mexico.  
A esas deidades se suma la contribución española para establecer el mito de la Llorona.
 A la vez diosa y demonio, nadie, puede resistir su aparición ni su llanto de ultratumba, ni siquiera los conquistadores afincados en el Valle de México, instituyéndose incluso un toque de queda a las once de la noche, pues pasada esa hora comenzaban a escucharse los gemidos aterradores de una mujer espectral por las calles de la ciudad de México. Su visión garantiza la muerte o la locura de quién la viera.   La diosa prehispánica toma la forma de una mujer de flotante vestido blanco, con la cara cubierta por un vaporoso velo (que cubre el aterrador rostro de la angustia), que cruza las empedradas callejuelas y plazas de la ciudad, lanzando un trémulo y estremecedor grito de desesperanza y derrota.
 En México se la relaciona  con Doña Marina, la Malinche, indígena que tuvo una relación con Hernán Cortés y que se la considera traidora a su pueblo, también al personaje se lo relaciona con el infanticidio y con todos esos ingredientes va conformándose  la leyenda. Tan popular es La Llorona en México,  que hasta se la menciona en programas de TV, por ejemplo El Chavo del ocho.
En Centroamerica ( Costa Rica y Panamá ) existen historias de espiritus con aspecto de mujeres que lanzan gritos lastimeros cuando un niño está a punto de morir o muere. Otra versión es la mujer que mata a su hijo no deseado y luego llora arrepentida por toda la eternidad. Se la llamaba tulevieja.
En Suramérica también  existen algunas leyendas precolombinas que fueron asociadas con la de la Llorona mexicana una vez establecido el dominio hispano sobre el continente, pero que no tienen un origen común con esta, a pesar de que existan aspectos muy similares. Pueden encontrarse similitudes  en la mitologia peruana y en  leyendas guaraníes.
 En Chile por ejemplo se destaca  entre estas leyendas la historia a la Pucullén, a quién   le han sido raptados y asesinados sus hijos,  convirtiendo a ésta en una víctima inocente de la maldad ajena, por lo que llora eternamente. Otra variante es que la Pucullén se casó con el Diablo y que fue este el que mató a sus hijos.
Colombia.
La Llorona es el fantasma errante de una mujer que recorre los valles y montañas, cerca de los ríos y lagunas, vestida con una bata negra que la cubre hasta los talones. Tiene el cabello largo, negro y rizado. Su rostro es una calavera aterradora y arrulla a un bebé muerto

Argentina
Aquí  se dice que La Llorona era una mujer que mató a sus hijos arrojándolos a un río; ella se suicidó por el sentimiento de culpa por sus acciones. Se le describe como una mujer alta y estilizada vestida de blanco, a la cual no es posible observarle la cara y en algunas ocasiones, tampoco los pies, por lo que parece que flota en el aire. Se aparece por los caminos lanzando grandes lamentos que enloquecen incluso a los perros, y en algunos relatos cumple la función de espíritu vengador al subirse a los caballos de los trasnochadores y matarlos de un helado abrazo mortal.
Se le considera un espíritu de malos presagios. Puede causar enfermedades a las personas, empeorar a los enfermos o traer desgracias a los seres queridos. En otros relatos se presenta como un ser inofensivo que necesita consuelo y ayuda, despertando piedad en la gente que, cuando se acerca a consolarla, les roba todas sus pertenencias.
En algunas ciudades, en tiempos más recientes  se solían escuchar llantos que  decían provenir de la Llorona, resultando ser obra  de algunos bromistas que, usando grabadoras y otras herramientas tecnológicas, asustaban a los vecinos de la ciudad.
En casi todos los países de habla hispana encontramos distintas leyendas que tienen como protagonista a una mujer que llora por sus hijos. Perú. Ecuador, Honduras, El Salvador, Uruguay, Venezuela, cada uno con sus particularidades e incluso en España.
 Pero en realidad en todo el mundo existen existen mitos y leyendas acerca de seres que tienen algunas características similares con la Llorona.
En la mitología griega, se pueden encontrar similitudes con el mito de Medea, quien asesinó a sus propios hijos luego de que su esposo Jasón la abandone por otra mujer. Igualmente, entre los griegos también existía la leyenda de Lamia, una princesa con quien Zeus había tenido varios hijos, que fueron asesinados por Hera. Lamia vagaba desde entonces lamentándose por la pérdida de sus hijos y devorando a los niños de otras madre.
En la mitología celta, la banshee era un espíritu femenino que anunciaba la muerte de una persona mediante grandes gemidos que podían escucharse a largas distancias.
En África, en algunas tribus, existe una leyenda que describe al viento como una mujer que recorre los ríos, lanzando grandes lamentos, en busca de sus hijos asesinados.  Esta leyenda, que muestra grandes similitudes con la leyenda de la Llorona, fue introducida en los Estados Unidos por los esclavos africanos traídos por los europeos a América, y es especialmente conocida en los estados sureños como Luisiana.
En las Filipinas, existen leyendas similares a la de la Llorona.
En la Biblia, en Jeremías 31:15-17, se narra la historia de Raquel, quien llora por sus hijos (el pueblo de Israel) porque perecieron, como un simbolismo del exilio del pueblo hebreo en la tierra de Babilonia.
Como todas las leyendas, la de la Llorona, se adapta a  un tiempo y lugar que resultan familiares a los miembros de una comunidad, lo que aporta al relato cierta verosimilitud, pues forman parte de la visión del mundo propia de la comunidad en la que se origina la leyenda.