martes, 16 de febrero de 2016

Campanopolis.

Tuve la suerte de ser invitada por una agencia de viajes de mi  ciudad a conocer Campanopolis. Nunca la había sentido nombrar, ni sabía que era, ni donde se encontraba. Estuve buscando información por Internet y me pareció una propuesta muy interesante, por lo que decidí ir.  Al mirar las fotos, en Google,  uno puede pensar en Brujas, Bélgica o  un pueblito de sur de Italia o Canterbury en Inglaterra. Pero no, es Campanopolis, en el segundo cordón del Conurbano, en Gonzalez Catán, partido de  La Matanza.


Partimos de Lincoln en una combi, al llegar nos espera un guía, quien nos mostró el lugar y nos contó su historia.

La historia.

Antonio Campana, un  hijo de inmigrantes, compró hace cuatro décadas un predio de
200 hectáreas con llanuras, bosques,  ríos y arroyos en La Matanza. Esas tierras le fueron expropiadas para utilizarlas como un basural. Años más tarde las pudo recuperar y es cuando inicia su obra.

Pasó los últimos años de su vida dedicado a esta pasión.  No era arquitecto, no era albañil, de hecho sólo cursó hasta sexto grado, pero tenía una meta que podía parecer utópica: crear su propia ciudad. Y así lo hizo. Asiduo de los antiguos remates que había en la ciudad de Buenos Aires, adquirió verdaderas piezas históricas y de un enorme valor cultural para construir este lugar. De hecho, concurría a los remates y no dejaba que se iniciaran, compraba todo lo que había dentro. Y con esos materiales fue creando su ciudad.



La leyenda cuenta que Antonio de niño dibujaba castillos en sus cuadernos, y que cuando pudo obtener una fortuna personal con la distribución de alimentos, decidió hacer realidad aquel sueño. Para llevarlo  a cabo tuvo que vender algunas de sus empresas. Al principio iba los fines de semana a trabajar en sus castillos y casitas encantadas. Pero cuando enfermó y viendo  acercarse el final de su vida comenzó a trabajar hasta  14 horas todos los días desde el amanecer, con un equipo de hasta un centenar de albañiles que dirigía personalmente, sin ingeniero ni arquitecto alguno. Se construyó sin plan, era una suerte de utópico plan infinito, y sin  una estructura previa. Terminado un edificio venía otro y otro, improvisando sus planos a veces hasta en una servilleta

Pueden verse  desde relojes de la estación ferroviaria de Retiro, adoquines de avenida La Plata, medidores eléctricos de la ex SEGBA,  una escalera que perteneció a la Basílica de Luján, tablones de Argentinos Juniors, veinticuatro columnas perimetrales de las Galerías Pacífico,  el primer carro de bomberos porteño tirado por caballos, tranqueras del Hipódromo de Palermo, una campana de un convento de clausura italiano, vitreaux señoriales de mansiones porteñas, dos ascensores del edificio de la Municipalidad de Buenos Aires, luces de la Plaza de Mayo . Con todos esos materiales y muchísimos más se construyó esta “ciudad”.

Campanópolis, la ciudad de Campana,  lleva ese nombre en honor a su creador.


La ciudad turística.
  Esta ciudad que está conformada por 40 edificios con aire medieval,  Las torres y techos dan una imagen medieval aunque es  un conjunto ecléctico ( reunión de sistemas y elementos diversos )
 Antonio  no tenía como objetivo que el lugar fuera un paseo turístico o de recreación, sino que sólo deseaba esa obra como una construcción  personal. Pero falleció  en 2008 y lo que quedó a medio construir, permanece tal cual lo dejó. Hay, por lo tanto, edificios inconclusos , que le otorgan otro toque misterioso al lugar, como  una estación de tren también a medio terminar, donde se encuentran vagones desvencijados
Hay tres museos que  se visitan, donde Campana expuso una sobrecargada y algo caótica colección de antigüedades. Ellos son: El museo del hierro, El museo de la madera y El museo de los caireles donde se exhiben los más disimiles hallazgos de Antonio, según esas tres categorías.




Campanopolis se convirtió una urbe adoquinada que recibe más de 5000 visitantes al año. A mi modo de ver, aún no ha desarrollado turísticamente todo lo necesario. Un buen restaurant, confiterías,  venta de souvenirs completarían la oferta turística. Seguramente en un tiempo lo tendrán.  
Cuando se ingresa a pie parece que, de un momento a otro aparecerá por el camino ripiado un hombre enfundado en armadura, montado a un caballo o una aldeana en camino a la Iglesia o al mercado.


 Campanópolis tiene pequeños barrios internos unidos por pasajes y callejones. Entre ellos hay espacios verdes, como la plaza principal con banquitos antiguos, aljibes, fuentes de acero, bebederos, una glorieta, faroles porteños con aires parisinos y una serie de ocho estatuas humanas de acero provenientes de la Plaza de la República en Rosario


Inspiradas en Blancanieves, se levantaron doce casitas de piedra, hechas con  escoria de fundición y ladrillos refractarios, en medio de un bosque con pinos, palmeras entrerrianas y araucarias, donde bien podrían vivir los famosos enanitos.




El molino de viento, emulando a los molinos holandeses, fuentes, lagos, puentes complementan la magia del lugar.

La única casa que existía en el lugar antes de ser comprado por Campana tiene valor histórico, ya que era de un puesto de estancia de Juan Manuel de Rosas, un edificio color rosa de 1830, con estilo colonial. Esa casa también funciona como una especie de museo con elementos de la época rosista.

La aldea se alquila para eventos. Susana Giménez grabó la apertura de una de sus temporadas, la banda Maná presentó un álbum, el director técnico Carlos Bianchi celebró un cumpleaños y la tira juvenil Chiquititas grabó escenas allí. Se utiliza para casamientos, donde los novios pueden llegar o partir en barco, carrozas, globos aerostáticos o autos antiguos. Todo vale en Campanopolis, solo hay que tener el dinero necesario para alquilarlo.






Campanópolis es, esencialmente, el resultado de la lucha de un hombre contra el tiempo. Es un intento utópico de realizar un sueño de la infancia.  Hay un intento claro, incluso dramático,  por prolongar la vida de miles de objetos desechados. Es  el esfuerzo que tiene un vínculo indescifrable entre  el arte y la emoción de los logros. Un hombre que  sobre el final de su vida, decidió crearse su propio reino de pura fantasía. Y vaya si lo logró.






miércoles, 10 de febrero de 2016

La lección de August.



Comencé a ver en  sitios literarios mucha mención sobre el libro La lección de August. Su portada me daba idea de un libro dirigido a adolescentes. Busqué su síntesis y vi que decía:

 «Todos deberíamos recibir una ovación al menos una vez en nuestra vida, porque todos vencemos al mundo.»  Su cara lo hace distinto y él solo quiere ser uno más. Camina siempre mirando al suelo, la cabeza gacha y el flequillo tratando en vano de esconder su rostro, pero, aun así, es objeto de miradas furtivas, susurros ahogados y codazos de asombro. August sale poco, su vida transcurre entre las acogedoras paredes de su casa, entre la compañía de su familia, su perra Daisy y las increíbles historias de La guerra de las Galaxias. Este año todo va a cambiar, porque este año va a ir, por primera vez, a la escuela. Allí aprenderá la lección más importante de su vida, la que no se enseña en las aulas ni en los libros de texto: crecer en la adversidad, aceptarse tal y como es, sonreír a los días grises y saber que, al final, siempre encontrará una mano amiga. Desde que salió el 14 de febrero de 2012, La lección de August se ha situado en los puestos de las novelas más vendidos en la lista del New York Times y ha encontrado en la red la mejor manera de promocionarse.




Su autor, R. J. Palacio,   después de buscar información se transformó en autora.  Google me dice que es una diseñadora americana que ha trabajado durante años en el campo de la ilustración para libros. Mientras se dedicaba a diseñar preciosas cubiertas para cientos de autores, soñaba con escribir algún día una novela. La lección de August es su primera novela y, después de los elogios unánimes que despertó en todo el mundo, seguro que no será la última.
Con esos antecedentes, me dispuse a leer esta novela, siempre con la idea que sería una novela juvenil, pero que “algo” tendría, ya que muchas personas con las que comparto gustos literarios la recomendaban.

Reseña:

August tiene diez años, es fan de La guerra de las galaxias y nunca ha ido al colegio; su madre es  la que se ha encargado de su educación. Pero este año sus padres han decidido que debería empezar a relacionarse con otros niños, comenzando a ir a una escuela. August es un chico normal, desde lo psíquico y lo mental,  pero tiene un problema físico, una cara totalmente deforme producto de una malformación genética  (Sindrome de Treacher-Collins), por ello siempre ha sido un niño super protegido por su familia.
Aunque tiene miedo de lo que pueda ocurrirle fuera del paraguas familiar, accede,  para satisfacer a su familia que tanto impulsa esta experiencia. Pero, como era de esperar, su integración en el colegio no es nada fácil, ya que algunos de sus compañeros se burlan de su aspecto físico o no se quieren acercar a él.
A lo largo del curso, August aprende una lección que hará que su forma de ver la vida cambie por completo. Consigue andar con la cabeza bien alta, sonreír aunque tenga un mal día y aceptarse a sí mismo. Da rienda suelta a su sentido del humor y con ello consigue que todos los chicos de su colegio le acepten tal como es y lleguen a considerarlo un amigo.
La novela es amena, posee humor, pero en algunos momentos a las personas sensibles puede que se les haga un nudo en la garganta, o que se les escape una lágrima.    
 Está dividida en partes y cada una tiene diferentes narradores: Summer, Jack, Olivia (la hermana mayor de August), etc. De esta manera se ve como las distintas personas se relacionan con August y como lo ven.
Los  personajes, familiares de August, compañeros, maestros son entrañables. Summer y Jack, sus compañeros,  son niños geniales que otorgan riqueza a la historia. Lo mismo  su hermana Olivia.  Por supuesto, también está el “chico malo” que discrimina a August y que trata de contagiar al resto del colegio.
Es un libro que hace emocionar y mucho, pero también hace reflexionar.  A pesar de que August sufre la discriminación y  el desprecio,  la  novela tiene final feliz. Se abordan temas    como la incomprensión, la intolerancia, el  bullying, la  exclusión y el menosprecio, pero también hay  amistad, comprensión, apoyo, amor, aceptación e inclusión.  Una escuela y maestros totalmente integradores que contienen las situaciones y en todo momento observan lo que está ocurriendo para ayudar a resolver los problemas.

Relacionando con nuestra realidad.

Pero que ocurre, al respecto, en nuestras escuelas argentinas o bonaerenses con tantos niños diferentes, física o mentalmente que transitan nuestras aulas? En nuestro país desde hace muchos años está instalada la integración. Y estamos transitando un camino  que no es fácil, escuchamos resistencias, se oye decir a las docentes “no estamos preparadas para esto”. Por eso me parece que leer La Lección de August se constituye en una lectura indispensable para todos los educadores, porque no hay dos niños iguales, está el que se “porta mal”, está el que por un motivo u otro es rechazado por sus compañeros o por sus docentes,  está el que tiene una discapacidad de algún tipo  cuesta que sea  aceptado. En ese sentido se necesitan adultos formados, pero también con una empatía especial para tratar con estos niños. De otro modo ninguna educación inclusiva es posible.
El libro nos ayuda a comprender que todos somos diferentes, y que esas diferencias son lo que nos hacen ser quienes somos y que siempre, sin importar que, debemos respetar y ser amables con las demás personas, ya sea que sus diferencias sean exteriores o interiores.
La Lección de August es un libro imperdible, debe ser de esas lecturas que que todos deberíamos leer aunque sea una vez en la vida y, aunque puede que no les guste a todos de la misma manera,  nos puede ayudar  a mejorar como personas. Una historia tierna, dulce, divertida y muy real, que puede leerse desde los 12 años a los 99 y que resultará inolvidable.

Frases del libro.

Como seres humanos, llevamos dentro no sólo la capacidad para ser amables, sino la elección de poder ser amables
El universo cuida de todos sus pájaros.
Me pregunto cómo será estar en el cielo algún día sin que mi cara le importe a nadie.
Sigue el día e intenta tocar el sol .
Salva los océanos, salva el mundo.
Tus actos son tus monumentos.


domingo, 24 de enero de 2016

Los niños en la literatura.

En todas las épocas, la literatura se ha ocupado de los niños. Niños felices, niños infelices, niños en  guerras, en colegios, en trabajos.  Aquí  una selección de algunos inolvidables.



El lazarillo de Tormes: Publicado en  1554 y de autor anónimo hasta hace unos años se leía en los cursos de nuestra Escuela Secundaria.   Un niño pobre  de doce o catorce años  narra su historia, en primera persona.  Su niñez y su ardua supervivencia en la dura vida del siglo XVI es contada  con sentido del humor y mirada satírica desde una  realidad de un país poblado de mendigos,  clérigos  e hidalgos que luchan entre si, por una supervivencia  ociosa, sin preocuparse por el prójimo.


Las Aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain: Es el relato de unos meses en la vida de este niño que vive
en una ciudad pequeña del suroeste de Estados Unidos a orillas del Mississippi. Criado por su tía Polly que lo quiere de corazón pero que lo somete a una disciplina que se le hace absurda y desagradable Tom contempla el mundo de una manera muy distinta a como lo hacen los adultos con los que tiene que convivir.  Con su amigo Huckleberry Finn vivirán aventuras humorísticas y dramáticas de las que podrán salir más airosos de lo que hubiera podido hacerlo cualquier adulto. Inolvidable libro, que puede ser leído por chicos o grandes.


El señor de las moscas de William Golding.  Es  un prodigioso relato literario susceptible de lecturas diversas
y aun opuestas. Se estructura en torno a la situación límite de una treintena de chicos  solos en una isla desierta. La agresividad criminal y  los instintos básicos del hombre se ponen en juego en este extraordinario libro que llevo a su autor a obtener el Premio Nobel en 1983. Obra maestra de la literatura.






La casa de los conejos de Laura Alcoba. Una niña de apenas nueve años, hija de una militante en la guerrilla
montonera, pasa a la clandestinidad junto con su madre durante los violentos meses previos al llamado "Proceso de Reorganización Nacional". Viven en La Plata, en una casa donde se supone que se crían conejos, y  en realidad es la imprenta de un periódico montonero. La irresistible fuerza de esta novela reside en que los hechos están narrados desde el  punto de vista de la niña y la autora consigue transmitirlo así de una forma magistral.


El niño con el pijama a rayas de Jhon Boyne. Es la historia de
  Bruno, un niño de nueve años, que se muda con su familia a una casa junto a una cerca. Cercas como esta existen en muchos sitios del mundo y han existido en distintas épocas,  sólo deseamos que ningún niño se  encuentre nunca con una. Ambientada en un campo de prisioneros en la Segunda Guerra Mundial, la  mirada hacia esa guerra ya nunca será igual. 


La ladrona de libros de Markus Suzak: En plena Segunda Guerra Mundial, la pequeña Liesel hallará su salvación en la lectura. Una novela preciosa, tremendamente humana y emocionante, que describe las peripecias de una niña alemana de nueve años desde que es dada en adopción por su madre hasta el final de la guerra. Su nueva familia, gente sencilla y nada afecta al nazismo, le enseña a leer y a través de los libros  logra sumergirse con distintos personajes durante los bombardeos y combatir la tristeza. Pero es el libro que ella misma está escribiendo el que finalmente le salvará la vida. Precioso libro.




Las tumbas de Enrique Medina: El autor
relata su historia de niño ingresado en distintos Institutos de Menores. Ni se sabe por qué. Muestra como  lo “educan”, lo “moldean” a fuerza de arbitrariedad y violencia. Es un texto, muy bien escrito, muy convincente -Enrique Medina no habla de oídas- nos cuenta una historia de un tiempo que ya fue.  En todo el relato no aparece la droga, algo que seguramente, si fuera escrito hoy estaría presente en cada página. Pero el sufrimiento y el despojo de los niños en situación de encierro continúa interpelándonos. 


Mi planta de naranja lima de José M. de Vasconcellos. De mayor Zezé quiere ser poeta y llevar corbata de lazo, pero de momento es un niño brasileño de cinco años que se abre a la vida. En su casa es un trasto que va de travesura en travesura y no recibe más que reprimendas y tundas; en el colegio es un ángel con el corazón de oro y una imaginación desbordante que tiene encandilado a su maestra. Pero  crecer en una familia pobre no siempre es fácil; cuando está triste, Zezé se refugia en su amigo Minguinho, un arbolito de naranja lima, con quien comparte todos sus secretos, y en el Portugués, dueño del coche más bonito del barrio. Es la emocionante historia de un niño al que la vida hará adulto precozmente. En esta novela, José Mauro de Vasconcelos recreó sus recuerdos de infancia en el barrio carioca de Bangú con un lirismo y una ternura que cautivaron a los lectores desde su aparición y que la han convertido en uno de los libros más leídos de la literatura brasileña contemporánea.

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Harry Potter de J. K. Rowling : Harry Potter  es más que un libro. Son siete libros, una heptalogía de novelas fantásticas, en la que se describen las aventuras del joven aprendiz de mago,  Harry Potter y sus amigos Hermione Granger y Ron Weasley, durante los años que pasan en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. El argumento de las novelas  se centra en la lucha entre Harry Potter y el malvado mago Lord Voldemort, quien mató a los padres de Harry en su afán de conquistar al mundo mágico. Imperdibles.


domingo, 17 de enero de 2016

Millenium.



La saga Millennium es una trilogía de novelas criminales suecas creada por Stieg Larsson, que se ha convertido en un éxito de ventas internacional. Los dos personajes principales de la serie son Lisbeth Salander, una hacker veinteañera antisocial con memoria fotográfica, y Mikael Blomkvist, un periodista de investigación que edita una revista llamada Millennium.
 Stieg Larsson planeó escribir una serie de 10 libros, pero debido a su repentina muerte en 2004, sólo pudo completar tres, que fueron publicados de forma póstuma.
La trilogía  que fue impresa originalmente en sueco , al tener tanto éxito se editó  en   inglés para Reino Unido y USA.  Los libros han sido publicados desde entonces por editoriales en 50 países. En  2015, han sido vendidos 80 millones de libros en todo el mundo.

El autor.
 Stieg Larsson nació el 15 de agosto de 1954 en un pueblo sueco.  A los doce años le
regalaron una máquina de escribir con la que pasaba noches enteras escribiendo. Trabajó como periodista y diseñador gráfico  y comenzó a involucrarse en causas sociales, siendo uno de los impulsores de las protestas contra la Guerra de Vietnam en Estocolmo.
Militó en la Liga Comunista de Trabajadores, participó en la elaboración de un plan antiviolencia. Larsson era un gran aficionado a la ciencia ficción, y desde el año 2001, comenzó a escribir historias de perfil policial. Así surgió la trilogía Millennium .
Stieg,  que fumaba tres paquetes de cigarrillos al día, no pudo disfrutar de su exito ya que falleció en  2004 a causa de un infarto. Tenía cincuenta años.
Los libros de la trilogía publicados son:

Los hombres que no amaban a las mujeres.

El periodista Mikael Blomkvist ha sido condenado a prisión por difamar al billonario Hans-Erik Wennerström y quiere escapar de la atención de la prensa antes de cumplir su condena. Es contratado por el anciano magnate industrial Henrik Vanger bajo la excusa de ayudarle a escribir una biografía de la familia Vanger. Lo que realmente busca Vanger es que Blomkvist investigue la desaparición de su sobrina, Harriet, ocurrida 36 años antes. Durante su investigación forma equipo con la introvertida y habilidosa hacker de computadoras Lisbeth Salander.  Se convierte en la  crónica de los conflictos de una familia, un fascinante fresco del crimen y del castigo, de perversiones sexuales y trampas financieras; un entramado violento y amenazante en el que, no obstante, crecerá una tierna y frágil historia de amor entre dos personajes absolutamente inolvidables.

La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina


Lisbeth Salander necesita apartarse del foco de atención y salir de Estocolmo. Trata de seguir una férrea disciplina y no contestar a las llamadas ni a los mensajes de Mikael, que no entiende por qué ha desaparecido de su vida sin dar ningún tipo de explicación. Lisbeth se cura las heridas de amor en soledad en el Caribe. Mikael  tiene entre manos un reportaje apasionante sobre el tráfico y la prostitución de mujeres procedentes de Europa del  Este. Las vidas de los dos protagonistas parecen haberse separado por completo, pero entretanto... una muchacha, atada a una cama, soporta un día tras otro las horribles visitas de un ser despreciable y, sin decir palabra, sueña con una cerilla y un bidón de gasolina, con la forma de provocar el fuego que acabe con todo.


La reina en el palacio de las corrientes de aire

Lisbeth no está muerta, aunque tiene  una bala en el cerebro, necesita un milagro, o el más habilidoso cirujano, para salvar la vida. Le esperan semanas de confinamiento en el mismo centro donde un paciente muy peligroso sigue acechándola: Zalachenko.  Desde la cama del hospital, Lisbeth hace esfuerzos sobrehumanos para mantenerse alerta, porque sabe que sus impresionantes habilidades informáticas van a ser, una vez más, su mejor defensa. Entre tanto Mikael se siente muy solo y  sabe que no puede dejar en manos de la Justicia y del Estado la vida y la libertad de Lisbeth. Pesan sobre ella durísimas acusaciones que hacen que la policía mantenga la orden de aislamiento. Blomkvist tendrá que ingeniárselas para llegar hasta ella, ayudarla, incluso a su pesar, y hacerle saber que sigue allí.

Lisbeth.
El personaje de Lisbeth ha tenido una repercusión extraordinaria. De complexión delgada y baja estatura,  cultiva una estética que se puede definir entre gótica y punk. Usa muchos piercings , así como varios tatuajes, de los cuales los más llamativos son un gran dragón que cruza su espalda y una avispa en el cuello.
Fumadora, borracha empedernida y bisexual, Lisbeth Salander aparece  como poseedora de una inteligencia extraordinaria . Es experta en informática y una de los mejores hackers de su país, actuando bajo el pseudónimo de «Wasp» («avispa» en inglés).
Practica boxeo. No es aficionada al ajedrez, sin embargo, jamás ha perdido una partida. Pese a su inteligencia fuera de lo común, Salander tiene problemas para relacionarse en sociedad con normalidad (padece Síndrome de Asperger). Tales problemas emocionales son resultado de una niñez y adolescencia convulsas. Fruto de esos traumas de juventud, Salander siente también un odio patológico hacia los hombres que maltratan a las mujeres,  y no duda en utilizar contra ellos la violencia más extrema.

Cine.
En 2009 se adaptó la primera novela de la saga en Suecia. Luego se adaptaron la segunda y tercera.  Los actores suecos Michael Nyqvist y Noomi Rapace dan vida a los protagonistas. En 2011 se estrenó la adaptación americana de las novelas. Fue dirigida por David Fincher y protagonizada por los actores Daniel Craig y Rooney Mara.


El cuarto libro.

Larsson escribió un manuscrito incompleto de otra novela de la serie antes de su muerte repentina. Su
compañera, Eva Gabrielsson y su familia, recibieron ese manuscrito como sucesión.
En 2015 salió a la venta el cuarto libro, Lo que no mata te hace más fuerte , fue escrito por el autor y periodista criminal David Lagercrantz y se dice que  no está basado en ninguno de los borradores inconclusos de Larsson. La lectura de este libro deja la puerta abierta para la escritura de un próximo quinto. Evidentemente tendremos Mikael Blomkvist y Lisbeth Salander por mucho tiempo. Literatura y negocios redituables se conjugan en esta continuidad exitosa.


sábado, 9 de enero de 2016

Fiesta.

Fiesta.
Gloria a Dios en las alturas,
recogieron las basuras
de mi calle, ayer a oscuras
y hoy sembrada de bombillas.
Y colgaron de un cordel
de esquina a esquina un cartel
y banderas de papel
verdes, rojas y amarillas. ( …)

Década del 60.


Nací en un pueblo de inmigrantes,  españoles e italianos en su mayoría.   Como dijera Borges “ descendientes de los barcos” que corridos por el hambre, las guerras y la pobreza,  eligieron este país para “hacer la América”. Gallegos y gringos convivíamos en un  pueblo de  costumbres tranquilas en el noroeste  de la pampa bonaerense.

  Mi familia perteneciente a la colectividad española conservaba objetos, costumbres, comidas y música. Los pasadobles siempre sonaban en el tocadiscos a todo volumen.
Todos los años, en enero,  se rememoraba  a  la patria distante. En el predio de la Sociedad Española, se realizaban nuestras Romerias. 

Un grupo de gaiteros recorría las calles del pueblo. Iban tocando su música desde al Hotel donde se alojaban hasta el edificio de la Sociedad Española. Venían bailarines de danzas españolas, jotas, muñeiras o sevillanas. En mi ingenuidad infantil, yo creía que venían de España, seguramente serían de alguna ciudad cercana.

 La animación en las fiestas de la romería, tanta gente congregada, tanto regocijo y tanto recuerdo quedaron por siempre en la retina de aquella niña que fui.
Se diría que el  alma española,  replegada en la honda pena de su melancolía,   aprovechaba ese  tiempo  de fiesta, para revivir su  vida pintoresca de la tierra nativa.  La Asociación Española de Socorros Mutuos, organizadora de las romerías, cumplía así un cometido de alto contenido emocional y cultural. Ofrecer la oportunidad de conservar el culto a la querida tierra lejana se constituía para los españoles y sus descendientes  en la posibilidad de recrear vivencias tan  añoradas.



Siglo XXI

Muchos años después,  habiendo dejado muy atrás aquellas romerías, tuve la oportunidad de conocer un pequeño pueblo español.
Fuente del Maestre  es un municipio perteneciente a la provincia de Badajoz (comunidad autónoma de Extremadura). Se estima su fundación alrededor del año 38 a. C.  Posee una historia riquísima, producto de incursiones de los moros, luego los templarios y  también en un momento de su  historia  se registra la instalación de una judería.  Se ubica  a escasos kilómetros de Zafra, ciudad donde me alojé. Su economía se basa principalmente en la agricultura, en la que destacan el cultivo de la vid y el olivo. Sus habitantes rondan los 7.000.

El pueblo de Fuente del Maestre o La Fuente, como le llaman los lugareños, asi como otros pueblos de Extremadura que conocí, como Feria, Mérida  o Jerez de los Caballeros, presentan características que los definen. Emplazados en un sistema serrano, con calles angostas y empedradas, sus viejos edificios que resisten imperturbables el paso del tiempo, sus casas señoriales con el escudo de armas respectivo  constituyen  un lugar repleto de magia.

 Fue  un placer descubrir sin prisa,  la tranquilidad de este pueblo, disfrutar de sus calles, conocer sus plazas y su Iglesia.  Un atractivo especial, para mi, fue encontrar a Emilio, el único argentino de Fuente del Maestre. Con su bar, donde sirve sus tapas y la incorporación de ricas  pizzas que remiten a nuestro Buenos Aires.
 En  Fuente del Maestre se celebra,  del 13 al 17 de Septiembre, las Fiestas Patronales en Honor al Santísimo Cristo de las Misericordias. Justamente y ocasionalmente me encontré allí para vivirlo. Durante toda la semana el pueblo, año tras año,  se prepara para vivir estos días de un modo festivo y a la vez de recogimiento. Con las tradiciones milenarias y con la impronta de la modernidad.

 Las fiestas  comienzan  con el discurso institucional del alcalde y el pregón, desde el balcón del Ayuntamiento ( equivalente a nuestro Palacio Municipal).
Se realizan distintos eventos religiosos en honor al Cristo, misas y procesiones. No falta el Festival Taurino en la Plaza de Toros del pueblo, los desfiles de reinas y las verbenas.
Diferentes grupos animan las fiestas, en las que se come y baila desde el mediodía. Se escuchan  grupos flamencos y de música popular.  Las tapas, los churros y el chocolate se comen a toda hora. También observé una feria con juegos como los que acostumbrábamos a ver en nuestras antiguas kermesses con un público sumamente participativo.   Diferentes actividades culturales su suceden, desfiles, concursos y festivales de distintos géneros musicales. Para finalizar, el último día como en toda fiesta,  los fuegos artificiales.
Un acontecimiento muy especial  es la bajada del Cristo del retablo al altar. Por tradición es un rito que se realiza cada 20 años en el pueblo. En una misa, a la cual asisten fieles de muchos lugares  se procede a bajar al Cristo mediante una escalera, ante la emoción de tantísimas personas y mientras duran los días de fiesta permanece en el altar. Por un azar del destino, justamente el año que concurrí,  año 2013,  fue el que  se realizó la bajada. Hasta 2033 no volverá a ocurrir.

Desde mi perspectiva totalmente subjetiva, el momento más emocionante fue cuando entré a la verbena. La plaza, que no es como las nuestras, es una plaza rodeada de edificios, sin calles alrededor. Las banderas de España y de Extremadura adornando  los edificios, las banderas de papel, como dice Serrat en la canción, las luces conformaban  un ambiente muy difícil de explicar. La conocida música española me retrotrajo a la infancia y realmente se me hizo un nudo en la garganta.  Eran mis queridas romerias, pero más, mucho más verdaderas de lo que podía recordar. Las personas con sus mejores galas disfrutaban de una noche que para mi parecía salida de un cuento. Me resulta muy difícil relatar toda esa  emoción.
  Así, es como que sentí cerrar un círculo, de mis abuelos asturianos que vinieron a Argentina, trayendo toda su cultura y ese amor por todo lo español,  a este momento real,  tan maravilloso y sorprendente que me tocó vivir.
Gracias a mis amigos extremeños Miguel Angel Zambrano García y Mamen Matamoros por haberlo hecho posible.


(…) Se acabó,
el sol nos dice que llegó el final,
por una noche se olvidó
que cada uno es cada cual.

Vamos bajando la cuesta
que arriba en mi calle
se acabó la fiesta.




domingo, 3 de enero de 2016

Mis recomendados 2015.

Al hacer balances, comparto los libros más interesantes leídos en el año que terminó. Un poco de todo, clásicos, amor, thriller, Para todos los gustos. Uno para cada mes del año.

1984: George OrwellLondres, 1984: Winston Smith decide rebelarse ante un gobierno totalitario que controla cada uno de los movimientos de sus ciudadanos y castiga incluso a aquellos que delinquen con el pensamiento. Consciente de las terribles consecuencias que puede acarrear la disidencia, Winston se une a la ambigua Hermandad por mediación del líder O’'Brien. Paulatinamente, sin embargo, nuestro protagonista va comprendiendo que ni la Hermandad ni O'’Brien son lo que aparentan, y que la rebelión, al cabo, quizá sea un objetivo inalcanzable. Por su magnífico análisis del poder y de las relaciones y dependencias que crea en los individuos, 1984 es una de las novelas más inquietantes y atractivas de este siglo.


Sunset Park. Paul Auster. Como todos los libros de este autor, esas historias de soledad en New York, aterran y atrapan. Miles Heller  a los veinte desanudó los lazos que lo unían al mundo que hasta entonces había conocido. Abandonó la universidad, se despidió de sus padres, dejó Nueva York y nadie ha vuelto a saber nada de él. Desde entonces, ha rodado por lugares  moviéndose siempre en ese oscuro espacio del primer escalón  de la escalera laboral y social. Ahora vive en Florida,  no tiene ambiciones, vive con lo mínimo, mantiene relaciones muy escasas con la gente y con el mundo. Desde ese punto de partida, su regreso a New York, horrores y esplendores se desgranan en esta historia. 

Yo antes de ti: Jojo Moyes.Uno de amor. Louisa Clark sabe hacer  muchas cosas. A Will Traynor  un accidente de moto le  llevó sus ganas de vivir y  sabe cómo va a ponerle fin a su vida. Lo que Will no sabe es que Louisa  está a punto de irrumpir en su mundo con una explosión de color. Y ninguno de los dos sabe que va a cambiar al otro para siempre. Yo antes de ti reúne a dos personas que no podrían tener menos en común,  en una novela conmovedoramente romántica con una pregunta: ¿qué decidirías cuando hacer feliz a la persona a la que amas significa también destrozarte el corazón?



Ensayo sobre la ceguera: José Saramago. Es una ficción  que nos alerta sobre la responsabilidad de poder ver cuando otros no ven. José Saramago traza en este libro una imagen aterradora y conmovedora de los tiempos que estamos viviendo. El profundo egoísmo que marca a los distintos personajes en la lucha por la supervivencia, se convierte en una parábola de las sociedades actuales, trascendiendo así el significado de ceguera más allá de la propia enfermedad física. En un mundo así, ¿cabrá alguna esperanza? 
El hombre que amaba a los perros. Leonardo Padura. Padura, Premio Princesa de Asturias 2015, en su libro más logrado.  Iván, aspirante a escritor, cubano,  recuerda sus encuentros con un solitario personaje que solía pasear por la playa en compañía de dos galgos. Gracias a las confidencias de ese hombre, Iván puede reconstruir las trayectorias vitales de León Trotski y de su célebre asesino, Ramón Mercader, y de cómo se convirtieron en victima y verdugo de uno de los crímenes más reveladores de la historia.







Medio sol amarillo:  Chimamanda Ngozi Adichie.  Recrea un período de la historia contemporánea de África: la lucha de Biafra por conseguir una republica independiente de Nigeria, y la consecuente guerra civil que segó la vida de miles de personas. Con gran empatía y la naturalidad de una narradora comprometida, . A medida que las tropas nigerianas avanzan, los protagonistas de esta historia deben defender sus creencias y reafirmar sus lealtades. Medio sol amarillo es una novela épica y magistral




La lección de August: R.J. Palacio. «Todos deberíamos recibir una ovación al menos una vez en nuestra vida, porque todos vencemos al mundo.» Auggie Su cara lo hace distinto y él solo quiere ser uno más. Camina siempre mirando al suelo, la cabeza gacha tratando en vano de esconder su rostro. August sale poco, su vida transcurre entre las acogedoras paredes de su casa, entre la compañía de su familia, su perra Daisy y las increíbles historias de La guerra de las Galaxias. Este año todo va a cambiar, porque este año va a ir, por primera vez, a la escuela. Allí aprenderá la lección más importante de su vida, la que no se enseña en las aulas ni en los libros de texto: crecer en la adversidad, aceptarse tal y como es, sonreír a los días grises y saber que, al final, siempre encontrará una mano amiga.


El peso del corazón: Rosa Montero. El regreso de la detective Bruna Husky. Un thriller, una novela de aventuras, una historia de fantasía, de amor... Un relato legendario. Contratada para resolver un caso a primera vista sencillo, la detective Bruna Husky se enfrenta a una trama de corrupción internacional que amenaza con desestabilizar el frágil equilibrio entre una Tierra convulsa y la dictadura religiosa de Reino de Labari. En un futuro en el que la guerra está supuestamente erradicada, Bruna lucha contrarreloj por la libertad y en defensa de la vida, mientras asimila los sentimientos contradictorios que le produce hacerse cargo de una niña pequeña. Bruna Husky es una heroína extrema y fascinante; una superviviente capaz de todo que se debate entre la fragilidad y la dureza, entre la autosuficiencia y la desesperada necesidad de cariño.

Un millón de gotas: Victor del Arbol: La fascinante historia de Elías Gil, el gran héroe de la resistencia contra el fascismo, el joven ingeniero asturiano que viajó a la URSS comprometido con los ideales de la revolución, que fue delatado, detenido y confinado en la pavorosa isla de Nazino, y que se convirtió en personaje clave, admirado y temido, de los años más oscuros de nuestro país.Una gran historia de ideales traicionados, de vidas zarandeadas por un destino implacable, una visceral y profunda historia de amor perdurable y de venganza postergada; un intenso thriller literario que recorre sin dar respiro la historia europea.


La elegancia del erizo: Muriel  Barbery. Un fenómeno editorial en Francia. En el número 7 de la Rue Grenelle, un inmueble burgués de París, nada es lo que parece. Paloma, una solitaria niña de doce años, y Renée, la inteligente portera, esconden un bello secreto.  Juntas, descubrirán la belleza de las pequeñas cosas, invocarán la magia de los placeres efímeros e inventarán un mundo mejor. Es una novela optimista, un pequeño tesoro que nos revela como sobrevivir gracias a la amistad, el amor y el arte. 


La sonata del silencio: Paloma Sanchez Garnica. Marta Ribas tenía un futuro prometedor cuando conoció a Antonio, pero una lealtad mal entendida trastocará sus vidas. Cuando Antonio cae enfermo, Marta se ve obligada a ponerse a trabajar, exponiéndose a las murmuraciones del vecindario y a la indignación del esposo, humillado en su hombría. Pero a Marta se le presenta una inesperada oportunidad que le permitirá salvar su propia supervivencia y la de su hija, y encontrar, por fin, su lugar en el mundo. La sonata del silencio es una novela de pasión, celos y sueños anhelados. Es la historia de una España de posguerra.



Matar al ruiseñor: Harper Lee. Jean Louise Finch, llamada  Scout,  evoca una época de su infancia en Alabama (USA), cuando su padre, Atticus, decidió defender ante los tribunales a un hombre negro acusado de violar a una mujer blanca. Matar a un ruiseñor muestra una comunidad dominada por los prejuicios raciales, la desconfianza hacia lo diferente, la rigidez de los vínculos familiares y vecinales. Y con un sistema judicial sin apenas garantías para la población negra. Estos  acontecimientos  vistos y narrados desde la visión de una niña destacan valores, integridad y honradez. El personaje del padre, Atticus, no ha perdido vigencia. Un libro para recordar siempre.